La temporada invernal provoca un aumento sostenido de afecciones en la piel en varias ciudades del país. En el cantón Milagro, el agua empozada en calles y viviendas ya genera complicaciones de salud, especialmente en niños y adultos mayores.
En uno de los albergues habilitados en la zona, madres acuden a las carpas médicas por erupciones, picaduras y ronchas en sus hijos. El contacto constante con agua contaminada preocupa al personal sanitario.
El médico Tyron Cabrera, de la Universidad de Milagro, explicó que estas aguas arrastran bacterias y desechos. El riesgo aumenta cuando existen heridas abiertas o cuando proliferan insectos y roedores tras las inundaciones. Esto favorece infecciones cutáneas y de tejidos blandos.
Según datos oficiales, las autoridades de Salud reportan un incremento del 30 % en enfermedades asociadas al invierno y no descartan que la cifra continúe en ascenso mientras persistan las inundaciones.

La situación también impacta en Guayaquil. El Municipio confirmó un aumento de consultas por afecciones en la piel. Entre enero y febrero de 2025 se registraron 2 375 casos, mientras que en el mismo periodo de 2026 ya suman 2 843 atenciones en el Hospital Bicentenario.
Además, los centros médicos advierten un repunte de enfermedades respiratorias como influenza y COVID-19.
En Durán, donde también persiste el agua acumulada, las autoridades señalan que el 60 % de las atenciones médicas corresponden a problemas cutáneos.
El escenario sanitario mantiene en alerta a las autoridades, que recomiendan evitar el contacto con agua contaminada y acudir de inmediato a un centro de salud ante cualquier síntoma.

