Este 23 de mayo de 2025, Irán y Estados Unidos finalizaron en Roma su quinta ronda de conversaciones sobre el programa nuclear iraní, sin alcanzar un acuerdo definitivo pero con señales de progreso. Las negociaciones, mediadas por Omán, se centraron en el controvertido tema del enriquecimiento de uranio.
El ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr al-Busaidi, quien facilitó las conversaciones, indicó que se lograron «algunos avances, aunque no concluyentes», y expresó esperanza en resolver las cuestiones pendientes en los próximos días.
El principal punto de fricción sigue siendo la insistencia de Irán en mantener su derecho soberano al enriquecimiento de uranio, mientras que Estados Unidos exige su cese total, argumentando preocupaciones sobre la posible proliferación nuclear.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, describió las conversaciones como «complejas» y reconoció que aún se requieren más discusiones para superar las diferencias.
Aunque no se ha fijado una fecha para la próxima ronda de negociaciones, ambas partes han acordado continuar el diálogo en busca de un acuerdo sostenible.

Estas conversaciones se producen en un contexto de tensiones regionales, incluyendo amenazas de ataques por parte de Israel si no se logra un acuerdo, y preocupaciones en los Estados del Golfo sobre una posible escalada del conflicto.
A pesar de los desafíos, el compromiso de ambas naciones en continuar las negociaciones ofrece una posibilidad de avanzar hacia una solución diplomática que garantice la seguridad regional y el cumplimiento de los compromisos internacionales.


