Isabel Noboa Pontón, entrevista en el programa LEYENDAS por Radio Centro. Bajo la conducción de Alfonso Harb.
La empresaria guayaquileña, Isabel Noboa, es ampliamente reconocida por su éxito en los negocios, desarrollados través del Consorcio Nobis, uno de los grupos empresariales más grandes de Ecuador, del que es fundadora y presidenta ejecutiva. Es considerada una de las mujeres empresarias más importantes de América Latina y es un referente del liderazgo femenino en Ecuador. Más allá de ser hija de Luis Noboa Naranjo, pionero exportador de banano y uno de los más relevantes industriales del Ecuador, Isabel Noboa ha labrado su nombre en el respeto de la sociedad nacional e internacional.
Este domingo 7 de septiembre, Isabel Noboa Pontón, brindó una entrevista al programa LEYENDAS que transmite Radio Centro 101.3., y durante la conversación con Alfonso Harb, respondió a muchas inquietudes y también compartió anécdotas interesantes y poco conocidas.
La familia lo es todo
La empresaria recordó su infancia como una época muy feliz, destacando la influencia de madre y padre en su personalidad y decisiones futuras. “ Tuve unos padres maravillosos, tanto mi padre como mi madre, que siempre nos inculcaron sobre todo principios y también la bondad de mi mamá, era siempre de comprender al otro”, señaló.
Indicó que la hora del almuerzo era un momento sagrado para su familia, todos estaban presentes, empezando por su padre, Luis Noboa Naranjo, quien ya para ese entonces, era un próspero exportador bananero.
Que desde siempre, el choclo era el alimento preferido de todos, y que, pese a la bonanza financiera que permitía adquirir cuánto producto gourmet se deseara, su padre, Luis Noboa, tenía como plato preferido, el tradicional arroz con menestra, y en casa de la familia Noboa Pontón, solamente se preparaba comida criolla.
Estudios en el exterior
Comentó la empresaria, que ni bien terminada la escuela, fue enviada junto a su hermana, fuera del país para que continúen sus estudios. “Eso sí fue para mi mamá una tristeza inmensa porque yo tenía 12 años y mi hermana 11 años, cuando nos mandaron a Suiza (…), como aquí se terminaba el colegio en febrero o a finales de enero nos fuimos en marzo por lo tanto, el colegio ya había comenzado en septiembre, entonces mi papá aplicó a una escuela inglesa en Clarens, que queda en Suiza”.
Y entonces, contó esta anécdota, “No había espacio para mi hermana y para mí dentro del colegio y mi papá le preguntó a la directora que donde iba a poner a mi hermana y entonces la directora le dijo, bueno va a estar en este cuarto y esa es su cama, entonces mi papá le dijo perfecto y trajo una litera al colegio”, como un elemento muy novedoso para las alumnas de ese tiempo, en ese plantel.
En aquel colegio, Isabel Noboa aprendió inglés, francés e italiano. Era un colegio donde se impartía una educación estricta, científica y moderna, que daba mucha importancia al estudio de la matemática, en el cual, Noboa sobresalió entre sus compañeras.
Estudiar y residir en Suiza durante 7 años, en plena pubertad, le enseñó disciplina y humildad, valores que desde luego llevaba desde casa pero que ahí, reforzó como una actitud ante la vida. Agrega que, al cabo de 4 años, tomó un exámen de la Universidad de Cambridge en matemáticas que comprendía trigonometría, álgebra aritmética, logaritmos y que compitieron 60 alumnas del colegio, y solo pasaron 3. Isabel Noboa fue una de ellas. «Su hija tiene una mente matemática” fue lo que comentó la directora del colegio a su padre.
La preferida
“Siempre me sentí que era la preferida, pero me imagino que mi padre era tan cariñoso con todas (sus hermanas), que todas se podían estar sintiendo la preferida. Pero yo tengo muchas anécdotas con él, porque era la mayor de las mujeres, entonces me aconsejaba mucho, había algo que él siempre me decía, «Tú tienes que aprender a hacer de todo en tu vida. No puedes confiar en nadie (…), tú no puedes depender de nadie, tienes que aprender de todo”, rememoró Isabel Noboa, como ejemplo de solvencia e independencia inculcados por su padre.
Remarcó que los consejos de su padre fueron pilares en su vida, porque le enseñó a ser autónoma y a cultivarse permanentemente en la parte financiera, “Inclusive me acuerdo que de aquí de Guayaquil, cuando me casé venía un profesor de matemáticas, de finanzas y yo seguía aprendiendo”, dice.
Luis Noboa Naranjo, como padre
“Mi padre era una persona que hablaba poco de sí mismo y era una persona que realmente tenía mucha humildad, demostraba mucha humildad, por lo mismo que había venido de un pasado donde había tenido carencias. Por lo tanto, siempre digo que fue mi gran maestro, porque si bien es cierto que cuando yo ya tenía 10 años, él ya tenía económicamente una solvencia, sin embargo, por ejemplo, nos ponían aire acondicionado, y yo me iba del cuarto dejando el aire acondicionado prendido. Mi papá estaba ahí, y decía, ¿y cómo así? ¿Estás dejando el aire acondicionado prendido? Uno no bota el dinero”, le dijo.
- Isabel Noboa lleva consigo, de manera indeleble, cada consejo dado por su padre, desde la independencia que le inculcaba, hasta la desconfianza que debía tener, incluso de sus más allegados.
El yerno, Isidro Romero
Isabel Noboa relató que cuando se casó, su esposo no consiguió trabajo por el suegro. Isidro Romero Carbo, ahora exesposo y padre de sus hijos, trabajaba en una empresa atunera, y después colaboró en una elaboradora de harina de pescado. Y fue al cabo de aquella experiencia ganada en 10 años que su suegro, Luis Noboa, lo llamó para decirle: «Creo que ya has aprendido a trabajar en estos 10 años. No te fue bien con la empresa de Atún, ahí perdiste, y te está yendo bien en la harina de pescado. Entonces, ahorita ya estás listo para trabajar conmigo” Recién ahí, lo contrató.
Isabel Noboa, vuelve una y otra vez a mencionar a su padre, como figura señera en su vida, en distintos momentos del diálogo. “Mi padre decía que uno tiene que solventarse uno mismo, era su enseñanza”.
Resulta recurrente escuchar a Isabel Noboa, mencionar a su padre, reflejando así, la profunda huella que dejó en ella, su progenitor. Luis Noboa Naranjo marcó el carácter de su hija.
“Él era un gran visionario, o sea, yo diría que ya desde esa época que no existía, él comenzó a hacer las cadenas productivas. Por ejemplo cuando llegó a comprar la exportadora bananera que la comenzó con Juan Marcos, entonces dijo, «A ver, para yo exportar banano necesito tierras, también para hacer banano. necesito una fumigadora, para que me fumigue esas tierras. Necesito un banco, necesito una cartonera, necesito una papelera”, y todo esto solamente para el negocio de banano, entonces, él ya pensó en hacer las cadenas productivas”, refirió.
La empresaria menciona que no ha habido otro empresario como él, no solamente porque él produjo el 5% del producto interno bruto del país, sino por su amor al país. Ella hace esta puntualización pues recuerda que a su padre le ofrecieron en distintos gobiernos extranjeros, terrenos para que él pudiera sembrar ahí, pero él se rehusó y decidió sembrar en Ecuador, pues ese dinero entraría, se quedaría en el país y contribuiría al desarrollo nacional.
La conexión con el obrero
Isabel Noboa aseguró que su padre no ponía distancia de afecto con sus trabajadores. Hablaba con ellos, aceptaba cuando lo invitaban a comer. Compartía con las familias que trabajaban la tierra, los cargadores, los jornaleros.
Don Luis Noboa, comentó su hija, bajaba de la camioneta, los abrazaba, les preguntaba por sus familias y sus necesidades. “No era el patrón bravo, soberbio, prepotente, sino humilde, super humilde y querendón de su gente”.
Luis Noboa, el principal apoyo de Febres-Cordero para llegar al poder
Isabel Noboa habla del circulo de confianza de su papá, los más allegados a él. “Enrique Ponce, por supuesto, el primero, Carlos Aguirre, que trabajaba con él, Miguel Macías que le llevaba todas las finanzas y por supuesto: León Febres Cordero.
León Febres Cordero, antes de conocer a Luis Noboa Naranjo, estaba trabajando en la empresa eléctrica, señala, “Pero la sobrina de mi mamá, Eugenia, estaba casada con León. Y fue esa la razón por la que mi papá decidió darle la oportunidad a León para que venga, más que nada por la confianza que le podía tener para venir y manejar (la empresa) Molinera, León manejó lo que es la parte industrial Molinera, no se metió en Bananera», aseveró.
Al preguntarle, cuánto influyó Luis Noboa para que León Febres Cordero sea presidente, Isabel Noboa respondió, “Yo diría que todo, todo. Él dio todo por León. Él auspició la campaña de León, en todo sentido, lo protegió y pues, creo que él lo quiso muchísimo a León.
¿Y cómo terminó la relación de don Luis con León? Ella opina que no, de la mejor forma por una sola razón, “En esos momentos, cuando él era alcalde de la ciudad, Leòn lo llamó a mi papá para una reunión de empresarios, todo el mundo le decía, no vayas, León está con sus problemas también, no vaya a ser que de pronto, vayas a tener un mal momento. Pero mi papá nunca se imaginó que podía pasar un mal momento”, indicó.
Los últimos momentos
Noboa subrayó que su padre siempre estuvo al frente de la empresa, incluso cuando ya no se sentía nada bien. Recuerda que demostró su carácter cuando Chiquita Banana, una multinacional, que al enterarse de que Luis Noboa no andaba bien de salud, se apresuró a visitarlo en Nueva York para ver si estaría dispuesto a vender su negocio bananero. “Cuál sería la sorpresa para Chiquita Banana, que cuando llegó mi papá los acogió muy bien, él les propuso a los de Chiquita Banana, comprarles la empresa. O sea, fueron a comprar y prácticamente terminaron vendiendo, esto muestra cuán luchador era”.
La muerte de Luis Noboa Naranjo ocurrió de manera abrupta, habiéndo sido operado de la vena aorta, sufrió una grave descompensación al tener un disgusto. Si bien tenía un cúmulo de males, correspondientes a la edad, llegó el momento en que colapsó su organismo.
Relaciones internacionales
Isabel Noboa contó del vínculo social que mantuvo su padre con importantes personalidades del mundo político y de negocios, “A nivel de América, yo diría que con Rockfeller y todos los empresarios más importantes de toda Latinoamérica. Me recuerdo muy bien que una vez hicimos una gira por Galápagos con todos los empresarios más importantes. Y en lo que es fuera en Europa, por ejemplo, recuerdo que él me introdujo a la familia Salem, que son de Suecia y son armadores de barco. Y por supuesto en Grecia también conocía a los grandes astilleros y armadores”, reveló.
El negocio inmobiliario
Isabel Noboa Pontón de Loor incursionó en los negocios inmobiliarios desde 1997 con la creación del Consorcio Nobis, un grupo de empresas en varios sectores de la economía, al indagar la razón de haber acentuado su acción empresarial en esta linea de inversión, indicó: “Cuando murió mi padre, en realidad él me dejó a mí en el negocio bananero, pero como hubo conflictos familiares y veía que mis hermanos también querían ese negocio, yo dije, «No importa, veamos qué quieren darme a mí. Yo quiero estar independiente, pero qué empresas me dejarían a mí. Estoy dispuesta a ceder lo que mi papá me ha dado con tal de que sientan que todos tienen lo que quieren y podernos repartir por igual. Entonces ahí parte de lo que me dieron a mí, fue el Mall del Sol, la inmobiliaria del Mall del Sol, el centro comercial, acabado de construir en 1997, ese diciembre lo inauguré yo”, puntualizó.
“Nosotros habíamos comprado al frente del Mall, habíamos comprado los terrenos frente al Mall, no había nada todavía. Recién comenzamos en el 98 a hacer, digamos, a ver si hacíamos el Sheraton y el Executive Center, pero lamentablemente vino la crisis financiera que fue terrible”.
Todo se juntó para Isabel Noboa, en ese momento. El divorcio de Isidro Romero, hacerse cargo de empresas, y además, vencer los prejuicios de su entorno, que no confiaba en una mujer al mando de los negocios.
«Por ser mujer, me ponían un poco aparte y como que decían, «Nosotros resolvemos.» Pero con la crisis inclusive el banco se quiso llevar los terrenos de al frente del Mall, porque se subieron los intereses a 18%», recalca.
«El mall fue un desastre que recién había comenzado porque los concesionarios todos estaban en problemas por la crisis financiera, entonces no pagaban. Vino Ricardo Rivadeneira y me dice, Isabelita, nos van a quitar los terrenos de al frente. Entonces le dije, hazme cita con el presidente del banco.¿Cuál banco era? Era el banco del Pichincha»
Obtuvo la cita con Fidel Egas, Presidente del Banco Pichincha, «Fui a Quito y le dije: a ver, Fidel, quiero decirte que yo te voy a pagar, que tú no te preocupes, porque de pagarte yo te voy a pagar. Lo que sí necesito es que tú me reestructures esta deuda porque estoy pagando intereses del 18%», contó.
«Entonces ahí siempre siento que me sirvió ser mujer. Yo creo que le dí pena, porque los banqueros no tienen corazón. Y entonces me dijo, «Está bien, Isabel, te reestructuro la deuda, al salir Ricardo me dijo, «No puedo creer que le haya reestructurado la deuda. A mí me hubiera sacado con una patadita.», citó.
FANN
El 30 de Septiembre de 1974 creó la Fundación para la adopción de Nuestros Niños FANN que creció hasta convertirse en una institución modelo en el país y cuya presidencia ejerció por muchos años.
FANN fue una institución privada, sin fines de lucro, de servicio social, que desde sus primeros tiempos estableció alianzas internacionales con otras instituciones afines, para solucionar en lo posible el gravísimo problema del abandono que sufren miles de menores en el país, a través de mecanismos como la adopción.
“Yo sentí que habían muchos niños abandonados y que tenía que hacer algo por ellos. Yo tenía solo 26 años. Entonces, como no sabía cómo hacer una fundación, no me olvidaré nunca que fui a la iglesia y dije, «A ver, Dios mío, yo quiero hacer esta fundación, pero no tengo idea cómo hacerlo. Tú me puedes guiar.» Al día siguiente recibí una llamada de Acorvol, coordinadora del voluntariado”, indicó que aquel grupo humano la ayudó con su propósito.
¿Y por qué desaparece FANN?
“Porque lamentablemente se vendía mucho a los niños en esa época y nosotros, por supuesto, no queríamos entregar a los niños así no más, porque nosotros teníamos una trabajadora social y investigabamos todo sobre los padres adoptivos que muchos eran internacionales, que iban a adoptar a los niños, nosotros queríamos que estos niños tengan el mejor hogar posible. Lamentablemente surgió mucho la venta de estos niños”, agregó.
A la “venta” de niños se refiere a que muchos futuros padres adoptivos estaban dispuestos a dar una cantidad con tal de tener al niño sin ningún filtro de trámite.
“Entonces luego vino el gobierno de Correa y pues nos dijeron que nos iban a quitar los niños para el gobierno poder decidir a dónde se iban. Entonces nosotros dijimos, «Okey, pero nosotros queremos participar también en este directorio en que se va a elegir a los niños y queremos tener voz y voto pero no nos permitieron. Entonces, ahí, cerramos la Fundación», indicó.
Relación con el expresidente Rafael Correa
Rafael Correa Delgado, presidente de la República del 2007 al 2017, lanzó su candidatura por el 2006 y llegó a comentarse que la empresaria habría sido una de las principales auspiciantes económicas de esa candidatura.
Isabel Noboa respondió enfáticamente que no. “No, jamás, porque jamás hubiera traicionado a mi hermano. Mi hermano era el candidato opositor, pero tengo que decir que Correa siempre fue muy respetuoso conmigo y siempre muy amable, pero jamás le di un centavo. Lo que pasa es que, por ejemplo, él hacía reuniones de empresarios, y me invitaba, recuerdo que una vez que llegué a Quito tarde para la reunión y de pronto sentí que me cogieron de la mano, y era Correa y me dice, «No, tú vienes al lado mio, tú te sientas al lado mío”, recordó.
Y agregó: “Siempre fue muy respetuoso, inclusive creo que en este tema de los niños (FANN), él ni se enteró. Esto era cosa del Ministerio de Bienestar Social”.
La nueva oportunidad en el amor, siendo Isabel Noboa de Loor
El matrimonio de Isabel Noboa e Isidro Romero Carbo fue de 1967 a 1997. Siete años después de esa separación, se dio una nueva oportunidad en el amor, junto al médico Agustín Loor Viteri.
“Creo que llegó en el momento preciso de mi vida, la persona perfecta para mí, primero porque era una persona que en todo sentido demostraba no tener un interés monetario, tanto así que tenemos separación de bienes. Y aparte de eso, él era médico. Yo admiraba mucho su conocimiento, su inteligencia. Creo que en ese momento que apareció él fue la persona perfecta”.
Las nuevas generaciones
El entorno familiar de Isabel Noboa está conformado por personas que están haciéndose de un nombre por méritos propios. Hay yernos, nietos y sobrinos, como Pablo Campana, Leonardo Campana y Daniel Noboa, empresario destacado, futbolista deslotado y un presidente de la República, respectivamente.
“Agradezco a Dios, tener los tres hijos que tengo, que siento que los tres son maravillosos y bueno, los nietos son un regalo de Dios también. Y tengo un bisnieto que es el hijo de Pablo Javier, que hoy está trabajando conmigo desde hace un año. Y pues están trabajando ya conmigo dos nietos también, aparte de Pablo Javier, tanto Nicolás que ahorita está siendo el hijo de Isidro, mi hijo, que está haciendo su masterado en Boston por un año como Isidro Andrés que es el hijo mayor de mi hijo Isidro también que se graduó de ingeniero industrial», comenta con orgullo.
Daniel Noboa Azín, el sobrino presidente
“Cuando conversábamos yo le decía, «Bueno, cuénteme Daniel, qué está ahora estudiando y me decía: políticas internacionales, ciencias políticas, él vivía estudiando. Él es una persona realmente que vale mucho porque está muy preparada. Admiro en él muchas cosas, su valentía, su rectitud y al mismo tiempo su devoción, su entrega. Creo que lo que él está tratando de sacar al país adelante sin que sea algo que necesitaba hacer, porque él no necesitaba ser presidente para poder vivir bien. Sin embargo, lo que él está haciendo es algo que lo compromete para toda su vida”, señaló.
“Me llamó a Miami y me dice, «Tía, me he decidido lanzar a la presidencia y quiero saber si cuento con su apoyo, yo pienso que era más que nada como persona. No lo sentí nunca que era como un apoyo económico. Mi respuesta fue, «Pero Danielito, yo me imagino que usted se va a lanzar para ver cuántos votos haga para hacer una primera como encuesta, entre la gente para ver qué pasa. No, tía, me dijo, yo me lanzo a ganar, me lanzo a ganar”, le habría respondido.
Isabel Noboa comentó que es comadre de su sobrino, pues Alvarito, su hijo, es ahijado de bautizo y que desde siempre fue muy grande la cercanía entre ellos.
La empresaria refiere que apoya en todo momento a su sobrino, el presidente Daniel Noboa, y que ella prefiere no involucrarse para nada en la parte política, pero que se ha sentido perjudicada, por rumores y enunciados sin pruebas ni fundamento. “Por ejemplo, sacaron que Daniel había decidido dar el desayuno escolar a Ordeño porque su tía es accionista. Yo decía, pero yo nunca he sabido que yo he sido accionista de Ordeño.
¿Por qué se inició ese rumor?
«Porque hace 40 años mi papá recibió como en parte de pago un pequeño número de acciones del Ordeño que yo no conocía. Entonces yo digamos estaba con el punto 001% y ahí me decían accionista», aseveró.
Isabel Noboa siempre ha estado muy involucrada en el tema educativo y el bienestar de los niños. Indicó que desde hace 6 años, junto a un grupo de empresarios, decidieron ayudar a la educación fiscal del país y que hoy en día ya son más de 200 empresarios que están apoyando a la educación, a través de un convenio con el Ministerio de Educación.
“Vamos donde la ministra, le decimos, «A ver, este empresario quiere ver qué escuela fiscal tiene cerca de su empresa, entonces, este empresario comienza a estructurar casi desde cero esa escuela porque a veces no tienen ni siquiera agua, les ponemos todo el equipamiento, y además con el sistema de educación Montesori y para eso capacitamos a los profesores del Ministerio de Educación”, ya tenemos más de 200 escuelas distribuidas en 15 provincias», informó.
“Mi padre no tuvo universidad, sin embargo, su talento matemático y su visión lo llevaron a ser ese empresario más importante del país,sin tener nada. Entonces, todo lo hizo con su perseverancia y sobre todo con principios”, manifestó.
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