La empresa china de moda rápida Shein fue sancionada con una multa de 1 millón de euros por la Autoridad de Competencia de Italia, debido a prácticas publicitarias consideradas engañosas.
Según las autoridades, Shein promocionaba ciertos productos como sostenibles y reciclables sin ofrecer pruebas suficientes que respaldaran esas afirmaciones. La medida busca frenar el llamado «greenwashing», es decir, el uso indebido de términos ecológicos para atraer consumidores conscientes del medio ambiente.
Esta es la segunda sanción que enfrenta Shein en Europa en poco más de un mes. En junio, Francia ya le impuso una multa de 40 millones de euros por prácticas comerciales agresivas y engañosas.

El caso pone nuevamente en el centro del debate la responsabilidad de las grandes plataformas de comercio electrónico en cuanto a transparencia, sostenibilidad y derechos del consumidor.


