Ecuador necesita una nueva Constitución.
Así se pronunció el reconocido jurista, Ismael Quintana, al ser consultado sobre la Consulta Popular y Referendo, que se realizarán el 16 de noviembre próximo.
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A su criterio, es la oportunidad de “terminar con bodrio” de Montecristi.
“Camisa de fuerza”
Consultado por “Punto de Orden”, Quintana calificó a la actual Constitución como “una camisa de fuerza”, que atenta contra el desarrollo del país.

A esto se agrega la actitud de la Corte Constitucional (CC), que se ha encargado de tumbar todos os pedidos para una Asamblea Constituyente, a veces por defectos en las preguntas, pero en la mayoría de ocasiones por el evidente sesgo ideológico que prima en sus miembros.
Uno de los cambios más urgentes es en materia económica, para poner fin a un modelo que obliga al Estado a manejar empresas ineficientes, que terminan en quiebra.
También conviene revisar la actuación de la propia CC, quisquillosa en estos temas, pero rápida, generosa y laxa cuando se trata de asuntos de su agenda ideológica.
Por ejemplo, el jurista cuestionó la rapidez con que aprobó el matrimonio homosexual, en abierta violación a las leyes y a la propia Constitución.
En cambio, bloqueó la propuesta de un registro de violadores con sentencia ejecutoriada, con el argumento de ser discriminatorio y estigmatizante para los “pobrecitos violadores”, que de ese modo no podrían mantener contacto con sus víctimas.
Asimismo, consideró fundamental la desaparición del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), un invento del correísmo dizque para que la gente tenga el poder.
En su opinión, la designación de las autoridades debe volver al sistema tradicional de poderes del Estado.
Presiones sin sentido
En otro ámbito, cuestionó la actitud de los indígenas, que quieren a toda costa imponer su voluntad, a pesar que representan apenas un porcentaje minoritario de la población del país.
En vez de pedir beneficios para sus comunidades, como salud y educación, la Conaie dice: “quiero que hagas lo que yo quiero, a pesar que no he ganado ni siquiera una elección barrial”.

