El delincuente fue atado y azotado en público (Foto: rrss)
Un delincuente, que se robó un vehículo, recibió un severo castigo de manos de la comunidad indígena.
Ocurrió en la población de Quisapincha, provincia del Tungurahua.
Apaleado
El antisocial fue descubierto en pleno delito por los habitantes de la comunidad, que de inmediato lo detuvieron.
El sujeto, encarado por las autoridades, confesó el robo, y reconoció que no era la primera vez que operaba en Quisapincha.
Tal como lo establecen las costumbres locales, el ladrón fue atado y azotado durante un largo rato.
Solo cuando terminó el proceso de justicia indígena, fue entregado a la Policía para su procesamiento penal, con la advertencia de que si regresa a la comunidad, las consecuencias serán peores.

