El líder norcoreano Kim Jong Un fue reelegido como presidente de la Comisión de Asuntos de Estado, el máximo órgano de poder en Corea del Norte.
La decisión la tomó la Asamblea Popular Suprema durante la primera sesión de su nuevo periodo legislativo. Según la agencia estatal KCNA, la designación refleja el respaldo unánime del pueblo.
El cargo lo posiciona como la máxima autoridad política, militar y administrativa del país. Con esta reelección, Kim refuerza su control sobre el Estado.

Kim gobierna desde 2011, tras la muerte de su padre, Kim Jong Il. Es heredero de la dinastía fundada por su abuelo, Kim Il Sung, en 1948.
Analistas señalan que la Asamblea también podría debatir cambios constitucionales. Entre ellos, se incluiría definir formalmente las relaciones con Corea del Sur como vínculos entre “dos Estados hostiles”.
