Con la convocatoria a Mario Godoy son cuatro los presidentes del Consejo de la Judicatura que han sido llamados al Pleno de la Asamblea Nacional por diversas acusaciones, entre ellas presunto incumplimiento de funciones o presiones a jueces para incidir en fallos judiciales, episodios que reflejan la inestabilidad que atraviesa esa institución, considerada clave para el funcionamiento del sistema de justicia en el país.
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UNA INSTITUCIÓN MARCADA POR LA INESTABILIDAD
Desde 2019, el Consejo de la Judicatura ha tenido 5 titulares:
María del Carmen Maldonado (2019)
Fausto Murillo (2022)
Álvaro Román (2023)
Wilman Terán (2023)
Mario Godoy (2024 hasta ahora).
Los constantes cambios en la presidencia han coincidido con una etapa de cuestionamientos políticos, señalamientos públicos y dificultades estructurales que no han logrado ser superadas.
Faltan jueces, fiscales y personal
Un reportaje de Ecuavisa, indicó que, hasta julio de 2025, la Judicatura registraba un déficit de 753 jueces a nivel nacional en todas las materias. El área Civil concentraba la mayor carencia, con la necesidad de 232 jueces, seguida por lo Penal, con 175.
Mario Godoy atribuye estas falencias a “décadas de abandono, corrupción sistémica y la infiltración de redes narcocriminales”. Añadió que el 38 % de las judicaturas operaban sin personal suficiente, enfrentando una elevada sobrecarga procesal y “altos riesgos por el crimen organizado”.
Infraestructura deteriorada y falta de recursos
La crisis también se refleja en el estado de la infraestructura judicial. De un total de 124 edificaciones, el 50,6 % se encontraba en estado crítico; 87 inmuebles tenían una condición regular y apenas 34 estaban en buenas condiciones.
A este escenario se suma un déficit presupuestario de aproximadamente USD 200 millones, lo que limita la capacidad de respuesta de la Función Judicial.

