Más de 13.000 cirugías están represadas en los hospitales del IESS; el Hospital Carlos Andrade Marín, de Quito, encabeza la lista con 3.582 procedimientos pendientes. Personal del IESS admite que no hay camas ni quirófanos suficientes, mientras el Gobierno promete una compra centralizada de medicamentos e insumos ante la emergencia sanitaria.
El IESS reconoció la magnitud de la crisis en un informe del 25 de septiembre de 2025, publicado en el portal de compras públicas.
El documento —elaborado por la coordinadora Nacional Institucional de Medicamentos (encargada) y la coordinadora Nacional de Dispositivos Médicos— sustenta la declaratoria de emergencia “por las crisis de abastecimiento de medicamentos, bienes estratégicos en salud y servicios conexos”.
El IESS detalla que el abastecimiento de medicamentos, hasta septiembre de 2025, alcanzaba el 55% en las unidades médicas a escala nacional. Esa escasez afecta, directamente, a las cirugías programadas, las terapias y la atención diaria.
El documento también revela que los retrasos quirúrgicos representan más de 17.000 años de vida saludable perdidos (DALYs), equivalentes a un impacto económico de USD 119 millones.

El presidente Daniel Noboa firmó el Decreto Ejecutivo No. 133 el 15 de septiembre de 2025, con el que pidió al IESS que determine la necesidad de declarar emergencia y coordinar una compra centralizada de medicamentos y equipos médicos.
La medida busca reducir los tiempos de adquisición, que actualmente superan los 90 días, según el propio informe técnico.

