La Organización Mundial de la Salud advirtió que los ataques contra el sistema sanitario en Ucrania aumentaron un 20 por ciento en 2025, en comparación con el año anterior. La entidad documentó 2.881 agresiones contra hospitales ambulancias y almacenes médicos desde el inicio del conflicto.
Según el informe, el tercer trimestre de 2025 se convirtió en el período más violento registrado hasta ahora en lo que respecta a instalaciones y personal sanitario. La tendencia refleja una intensificación de los daños a infraestructuras críticas que sostienen la atención médica en medio de la guerra.
Los ataques no solo afectan edificios sino también equipos médicos suministros y profesionales de la salud. Cada agresión interrumpe tratamientos de emergencia cirugías atención materna y programas de vacunación, dejando a miles de personas sin servicios esenciales.

La OMS recordó que el derecho internacional humanitario protege las instalaciones sanitarias incluso en contextos de conflicto armado. El impacto acumulado compromete la capacidad de respuesta ante emergencias y agrava la situación humanitaria.

Además del daño físico, el personal sanitario enfrenta presión psicológica constante. Trabajar bajo amenaza permanente afecta la continuidad de la atención y pone en riesgo la vida de médicos enfermeros y pacientes.
La organización reiteró el llamado a todas las partes para respetar la protección de los servicios de salud y garantizar el acceso seguro a la atención médica. En escenarios de guerra la infraestructura sanitaria no solo salva vidas sino que también sostiene la resiliencia de la población civil.
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