Cefalea, dolores musculares, fatiga.
Estos son los principales síntomas secundarios que algunas personas experimentan tras recibir la vacuna contra la covid-19, y que figuran en todos los folletos que contienen información sobre las mismas.
¿Pero en qué medida estas molestias relativamente menores se deben a los ingredientes de las inoculaciones y no a la autosugestión?
Según un estudio del equipo del centro BIDMC de Boston, asociado a la Escuela de Medicina de Harvard, en Estados Unidos, hasta tres cuartas partes de los efectos colaterales más comunes provocados por estas vacunas se deben al llamado efecto nocebo y no a la vacuna en sí.
El efecto nocebo es la otra cara del más conocido efecto placebo: la aparición de síntomas secundarios, o el empeoramiento de una condición, que se produce cuando el paciente recibe un tratamiento que cree que le provocará dichos efectos secundarios, aunque no se le esté administrando de hecho ninguna sustancia farmacológica.
Fuente: Ecuavisa

