El propóleo, esa mezcla resinosa que recolectan las abejas, ha sido utilizado desde la Antigüedad por sus propiedades medicinales. Hoy, varios estudios avalan su potencial, aunque señalan también riesgos que merece conocer.
Beneficios respaldados por la ciencia
- Antimicrobiano y antiviral: combate bacterias, hongos, virus y acelera la curación de heridas, quemaduras y aftas bucales.
- Antiinflamatorio y antioxidante: gracias a compuestos como polifenoles y flavonoides, protege tejidos y reduce la inflamación.
- Alivio de molestias bucales y faringeas: puede ayudar a calmar dolor de garganta e infecciones de vías altas.
- Mejora la salud oral: ayuda a reducir placa, gingivitis y llagas en la boca.
Precauciones y contraindicaciones
- Alergias: las personas alérgicas a abejas o polen pueden sufrir reacciones graves, incluido asma o dermatitis.
- Interacciones médicas: puede interferir con anticoagulantes, medicamentos metabolizados por el hígado y suplementos similares.
- Embarazo, lactancia y enfermedades autoinmunes: su uso debe ser consultado con el médico, pues la evidencia es limitada y puede estimular el sistema inmune.
- Cirugías: debe suspenderse al menos 2 semanas antes para evitar riesgos de sangrado .
¿Sirve para el dolor de garganta?
Aunque es popular como remedio casero y hay datos preliminares que apoyan la mejora de síntomas respiratorios, no reemplaza tratamientos médicos específicos.



