Recongelar alimentos es una práctica común en muchos hogares, pero especialistas en seguridad alimentaria advierten que puede implicar riesgos si no se realiza correctamente. Los ciclos repetidos de congelación y descongelación no solo afectan la calidad de los alimentos, sino que también pueden favorecer la proliferación de bacterias que ponen en riesgo la salud.
Organismos como el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) señalan que el problema principal no es el congelamiento en sí, sino lo que ocurre durante el proceso de descongelación.
¿Por qué recongelar puede ser peligroso?
Cuando un alimento se descongela, especialmente si se deja a temperatura ambiente, entra en lo que los expertos llaman la “zona de peligro” (entre aproximadamente 5 °C y 60 °C). En este rango de temperatura las bacterias pueden multiplicarse con rapidez.
Si ese alimento se vuelve a congelar sin haber sido cocinado o manipulado correctamente, los microorganismos presentes pueden sobrevivir al frío. El congelamiento no elimina las bacterias; simplemente detiene temporalmente su crecimiento. Cuando el alimento se descongele nuevamente, estas bacterias pueden reactivarse.

Cambios en la calidad de los alimentos
Además del riesgo microbiológico, recongelar alimentos también afecta su calidad.
Durante el congelamiento se forman cristales de hielo dentro de los tejidos del alimento. Al descongelarse, estos cristales pueden romper las fibras de carnes, pescados, frutas o verduras. Si el alimento se vuelve a congelar, el proceso se repite, deteriorando aún más la textura, el sabor y la jugosidad.
Por eso es común que los productos recongelados se vuelvan más secos, blandos o pierdan parte de su sabor original.
¿Cuándo sí se puede recongelar?
Los especialistas aclaran que en algunos casos es seguro recongelar alimentos, siempre que se hayan descongelado correctamente.
Por ejemplo, si un alimento se descongela dentro del refrigerador y se mantiene a temperaturas seguras (alrededor de 4 °C), puede volver a congelarse, aunque su calidad podría verse afectada.
También es seguro recongelar alimentos después de haberlos cocinado, ya que el proceso de cocción elimina gran parte de los microorganismos presentes.
Recomendaciones para evitar riesgos
Los expertos en seguridad alimentaria recomiendan algunas prácticas simples:
- Descongelar los alimentos dentro del refrigerador, no a temperatura ambiente.
- Dividir los productos en porciones antes de congelarlos para evitar tener que descongelar más de lo necesario.
- Consumir los alimentos descongelados en un plazo razonable.
- Cocinar los alimentos descongelados si se desea volver a congelarlos.
Seguridad antes que desperdicio
Congelar alimentos es una herramienta útil para conservarlos por más tiempo, pero manejar correctamente el proceso es clave para evitar riesgos.
Comprender cómo funcionan los ciclos de congelación y descongelación permite mantener la seguridad alimentaria en casa y conservar mejor la calidad de los productos que consumimos.
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