Un ambiente de lujo reinaba en el búnker situado en el barrio Monterrey, en la vía Manta-Montecristi, donde fue hallado y capturado Adolfo Macías Villamar, “Alias Fito”, el cabecilla de la banda “Los Choneros”.
El escondite está bajo una vivienda de 3 pisos.
Para acceder al subterráneo había una escalera, disimulada por una baldosa en la zona de la cocina.
Hasta piscina y gimnasio

Bajo la casa existía una suite perfectamente equipada, exclusiva para el prófugo líder criminal.
El recorrido estableció que había hasta una pequeña piscina y un gimnasio, lleno de costosos equipos.
Además, se encontraron televisores gigantes, equipos de música y una cocina bien provista, dotada de licores y alimentos para muchas personas, ya que “Alias Fito” gustaba de dar fiestas a sus cómplices.

Los vecinos revelaron que en ocasiones escuchaban música a todo volumen, pero nunca se imaginaron que provenía del búnker que alojaba al peligroso delincuente.
También señalaron que eran permanentes las visitas, incluyendo mujeres jóvenes contratadas por “Los Choneros”.
Guardaespaldas detenidos

Macías Villamar no fue el único arrestado en esta operación. Junto con él cayeron en manos de la ley Cristian Germán Mendoza Vélez, Carlos Enrique Cedeño Zambrano, Eduardo Alejandro Hurtado Cabrera y Freddy Alberto Zambrano Zambrano.
Los 3 primeros eran los guardaespaldas del líder criminal, mientras que el restante, exfuncionario de la Agencia de Tránsito de Manta, aparecía como supuesto dueño de la vivienda, aunque en realidad fue financiada por “Alias Fito”.
Todos ellos también permanecerán detenidos en “La Roca”, de Guayaquil, la cárcel de mayor seguridad del país.

