El régimen de Nicolás Maduro declaró estado de conmoción exterior en Venezuela tras denunciar una presunta agresión militar de Estados Unidos. El anuncio se realizó la madrugada del sábado 3 de enero de 2026.
Según el Gobierno venezolano, los ataques se habrían registrado en zonas civiles y militares de Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira. A través de un comunicado leído en la televisión estatal, las autoridades calificaron el hecho como una “gravísima agresión”.
Maduro ordenó el despliegue inmediato del Comando para la Defensa Integral de la Nación. La medida incluyó la activación de los órganos de defensa en todos los estados y municipios del país.
El Ejecutivo sostuvo que la supuesta ofensiva violó la Carta de las Naciones Unidas. Señaló que se vulneraron principios como la soberanía, la igualdad entre Estados y la prohibición del uso de la fuerza.
El Gobierno advirtió que la situación representó una amenaza para la estabilidad regional. También afirmó que el hecho puso en riesgo la vida de millones de personas en América Latina y el Caribe.
Durante la madrugada, residentes reportaron varias detonaciones en Caracas, Miranda y La Guaira. Los estruendos ocurrieron en medio de un clima de alta tensión entre Venezuela y Estados Unidos.

En el comunicado, el régimen aseguró que se reservó el derecho a ejercer la legítima defensa. Citó el artículo 51 de la Carta de la ONU para justificar posibles acciones.
En los días previos, el presidente estadounidense Donald Trump había advertido sobre ataques contra objetivos vinculados a una supuesta red de narcotráfico. Washington señaló al Gobierno de Maduro como responsable de liderar esas operaciones.
El viernes, Trump confirmó un ataque contra una “gran instalación”, aunque no precisó su ubicación. Días después, indicó que el objetivo habría sido un muelle, sin detallar si estaba dentro de territorio venezolano.
