El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, mantuvo una reunión con el papa León XIV la mañana de este jueves 7 de mayo de 2026 , en medio de un periodo histórico de tensión entre Washington y el Vaticano.
La visita de Rubio se produce tras las extraordinarias críticas del presidente Donald Trump hacia el primer papa estadounidense en los 2.000 años de historia de la Iglesia Católica, críticas que surgieron después de que el pontífice expresara su oposición a la operación militar estadounidense en Irán.
León XIV también ha continuado abogando por los intereses de los refugiados e inmigrantes, en marcado contraste con la postura de la administración Trump.

El responsable de la diplomacia de EE.UU., Marco Rubio es un ferviente católico y visita el Vaticano en medio de la polémica por las acusaciones de la Casa Blanca de que apoya a Irán
Rubio y el Papa hablan de compromiso por la paz
Rubio resumió el encuentro en su cuenta de X. Aseguró que conversó con el Pontífice para reafirmar el compromiso compartido de impulsar la paz y defender la dignidad humana. La reunión ocurrió después de varios cuestionamientos públicos de Trump hacia León XIV por la postura del Papa frente a la guerra con Irán.
Mensaje de cooperación desde el Vaticano
Antes de su partida, el máximo diplomático estadounidense desestimó la idea de que la reunión con el papa León XIV constituya un intento de dar un reinicio a las relaciones diplomáticas con el Vaticano, entidad en la que Estados Unidos ha confiado como socio humanitario durante años. No obstante, reconoció que “hay mucho de qué hablar con el Vaticano”, incluido el tema de Cuba.
Posible terreno común en lo que respecta a Cuba

La administración Trump ha intensificado su bloqueo económico a la isla en un intento por forzar a La Habana a aceptar un acuerdo político.
El Vaticano, por su parte, mantiene una activa labor diplomática en Cuba y contribuyó a facilitar la reciente liberación de prisioneros.
La administración Trump ha colaborado con la Iglesia católica para distribuir 6 millones de dólares en ayuda humanitaria en la isla, “estamos dispuestos a hacer llegar más ayuda humanitaria a Cuba —dicho sea de paso—, distribuida a través de la Iglesia”, dijo Marco Rubio.
Tras este encuentro, se espera que Rubio también se reúna con otros altos funcionarios del Vaticano, incluido el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede.
Esta es la segunda reunión entre Rubio, católico devoto, y el papa nacido en Chicago, así como el primer encuentro conocido entre un miembro de la administración y León XIV en casi un año.
Rubio y el vicepresidente J.D. Vance se habían reunido con él tras su misa de investidura el 2025.
Fuentes oficiales señalan que la reunión del jueves representaría un intento de dejar atrás el cruce público de declaraciones y retomar la diplomacia discreta, preferida por la Santa Sede.
Francesco Sisci, director del Instituto Appia —un centro de estudios que sigue de cerca la diplomacia vaticana—, comentó: “el diablo está en los detalles, si bien el Vaticano vería con buenos ojos una “transición” en el liderazgo político de Cuba, resulta sumamente difícil pedirle al papa que bendiga cualquier acción violenta», recalcó.
