El gobierno mexicano anunció el cierre de su Embajada en Ecuador “de forma indefinida”, y el inmediato retorno de todos sus funcionarios diplomáticos.
La medida implica la suspensión de los servicios consulares, para los 1.600 mexicanos que residen en Ecuador.
El cierre tuvo efectos inmediatos, pues este domingo, los 18 funcionarios asignados salieron del edificio, y abordaron un vuelo comercial de regreso a México.
La acción se debe a la irrupción policial en la legación, la noche del viernes pasado, y que permitió la captura del exvicepresidente Jorge Glas, quien estaba asilado ahí. Glas guarda prisión ahora en la Cárcel “La Roca”, de Guayaquil, la de mayor seguridad en todo el país.
El gobierno azteca precisó que sus residentes en Ecuador podrán recibir asistencia, a través del Sistema de Registro para Personas Mexicanas en el Exterior (Sirme), así como en embajadas de naciones cercanas, como Chile, Colombia y Perú.
La Cancillería del Gobierno mexicano también precisó que será un grupo de 18 mexicanos, integrado por los diplomáticos mexicanos en Ecuador y sus familiares, quienes retornarán en un vuelo comercial respaldado por embajadas amigas.
Roberto Canseco, encargado de negocios de México en Ecuador tras la salida de la embajadora, reiteró en su cuenta de “X”, antes Twitter, que se violó la soberanía de su país.
El incidente llevó a México a romper relaciones diplomáticas con Ecuador a todo nivel.

