«Ecuador no puede ni debe acostumbrarse a que el chantaje o la violencia se utilicen como herramientas de presión o negociación política», sentenció la bancada de ADN.

Asambleístas del partido Acción Democrática Nacional (ADN) pidieron este lunes a la Fiscalía que investigue al presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, Marlon Vargas, por el delito de terrorismo, tras haber amenazado con la posibilidad de «tomarse» Quito si el Gobierno no responde a sus demandas.
Vargas hizo esta advertencia el pasado viernes durante una reunión con simpatizantes, donde aseguró que las protestas convocadas tras la eliminación del subsidio al diésel, que hasta el momento se han concentrado especialmente en la provincia norteña de Imbabura, podrían radicalizarse hasta el punto de tomar la capital ecuatoriana.
Por su lado, el líder de la CONAIE, Marlon Vargas reaccionó a través de la red social X a la presentación del acto urgente, rechazando que fuera referido como un terrorista por encabezar las manifestaciones y asegurando que está dispuesto a colaborar con las autoridades judiciales.
«Siempre dispuesto a colaborar con la justicia, no soy un terrorista. Pero exijo al poder judicial, de la misma forma, actos urgentes para investigar la muerte de Efraín Fuerez, la grave herida que dejó sin un ojo a Luis Agualongo en Bolívar, la compra de medios por un asambleísta de ADN y la desaparición de la deuda millonaria de la familia Noboa con el SRI. La justicia debe ser igual para todos, no solo contra los opositores». Marlon Vargas.
Asimismo, Vargas pidió que se investigue «la desaparición de la deuda millonaria de la familia Noboa» con la agencia de recaudación estatal, en referencia a la deuda tributaria que mantenía el grupo empresarial de la familia del presidente, cercana a 95 millones de dólares y recientemente pagada.
«La justicia debe ser igual para todos, no solo contra los opositores», señaló el presidente de la Conaie.
Tras quince días, las manifestaciones se han saldado con un fallecido, más de ochenta heridos y más de un centenar de detenidos, doce de ellos procesados también por el delito de terrorismo.


