El presidente electo y el presidente saliente tuvieron un pequeño roce en redes sociales.
En un mensaje difundido en la red social “X”, antes Twitter, Daniel Noboa Azín denunció que Guillermo Lasso “está realizando gestiones en el CPCCS para nombrar, entre gallos de media noche, a un nuevo Superintendente de Datos”.
Por tanto, pide al gobierno saliente “que desista de cualquier nombramiento o contrato de última hora. Todo lo que se ejecute o realice en esta etapa de transición, de manera inconsulta”, será revisado, investigado y examinado”.
Lasso no tardó en responder por la misma vía. En un post en su cuenta oficial, advirtió que su régimen “no realiza gestiones de última hora. Gobierna y lo hará hasta el último minuto en que estará en funciones”.
También aclaró que, debido a la excusa de un miembro de la terna, que envió al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social en mayo pasado, “se remitió una nueva el 20 de octubre. Eso es todo. Sin trampas ni apuros”.
La Superintendencia de Control de Datos fue creada en el 2021. Su misión es evitar la venta o difusión de datos personales de los ecuatorianos –direcciones, teléfonos, correos electrónicos y parámetros crediticios-.
La institución dio 2 años a todas las compañías del país, para implementar medidas que impidan el mal uso de esos datos. Una vez cumplido el plazo, se nombraría un superintendente que encabece los controles.
La terna original enviada por Lasso al CPCCS, estaba conformada por Vianna Maino, ministra de Telecomunicaciones, y por Félix Chang y Blanca Garcíal. Dicha lista fue retirada y reemplazada por otra, en la cual se mantiene Maino, pero ahora acompañada de Dennis Marín, ex asambleísta social cristiano, y María Alexandra Maldonado.

