La angustia de Noelia Castillo Ramos por descansar e irse en paz por su propia voluntad, conmociona a España. La joven catalana, de 25 años, recibirá la eutanasia este jueves 26 de marzo.
Para conseguirla tuvo que librar una batalla judicial durante 20 meses y enfrentarse a su familia, que se opone a este desenlace.
La violación múltiple que la encaminó a la desdicha
Noelia fue víctima de una violación múltiple cuando era tan sólo una adolescente y, tras aquel episodio, se arrojó al vacío desde un quinto piso. Sobrevivió de milagro, pero quedó afectada de por vida por una paraplejia irreversible, y por eso, en 2024 solicitó la muerte asistida.
La paraplejia le impide moverse de cintura para abajo, y le provoca fuertes dolores neuropáticos. Por ese episodio permaneció durante años internada en un centro médico especializado. Se desplaza en silla de ruedas y tiene una discapacidad del 74%.
Su caso abrió un profundo debate social y legal. Según remarcó la joven, la depresión y los dolores físicos ocasionados por el abuso sexual y las consecuencias de su caída la condujeron a tomar la decisión definitiva.
En una primera instancia, su solicitud fue aprobada por los organismos médicos correspondientes y contó con el aval de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, que consideraron que cumplía con todos los requisitos exigidos. Sin embargo, organizaciones cristianas apoyaron el pedido en contra de la familia y colaboraron para frenar ese camino.
“Yo simplemente quiero irme en paz y dejar de sufrir”, resumió Noelia en una entrevista
“Yo me voy, ustedes se quedan con todo el dolor, pero pienso: ¿Y yo con todo el dolor que he sufrido durante todos los años?”, reflexionó Noelia en entrevista para Antena 3.
El padre de Noelia es el principal opositor. Con el respaldo de la organización Abogados Cristianos se manifestó en contra de la decisión y presentó distintos recursos judiciales para impedir el procedimiento. Desde entonces, a través de una cadena de resoluciones judiciales, el caso se demoró durante casi dos años.

Sin embargo, luego de que la Justicia de Cataluña avalara la decisión de la joven, más tarde se repitió el panorama en el Tribunal Supremo, que consideró que la víctima tenía derecho a acceder a la eutanasia y que la oposición de su padre no podía impedirlo.
Con el paso de los meses, el Tribunal Constitucional desestimó el último recurso presentado por la familia al no detectar una vulneración de derechos fundamentales, lo que dejó sin margen nuevas apelaciones dentro de España.
Entonces, el conflicto escaló hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en Estrasburgo (Francia), donde se solicitó una medida cautelar para frenar el procedimiento. Esa presentación también fue rechazada en marzo de 2026, lo que despejó de manera definitiva el camino para que Noelia pueda acceder al recurso.
DOS AÑOS DE LUCHA POR LA EUTANASIA
En el 2024 solicitó la muerte asistida o eutanasia, “lo tenía muy claro desde el principio”, manifestó Noelia.
Sin embargo, su padre paralizó el proceso. De hecho, su deseo de morir pasó por el Tribunal Supremo Constitucional e incluso llegó al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.
El progenitor defendía que su hija presenta una patología grave, pero podría mejorar con el debido tratamiento. No obstante, los profesionales que la han examinado durante todo este tiempo han certificado que tiene “un padecimiento grave, crónico e imposibilitante y que no mejorará con tratamiento”.
Tras varios procesos legales, las autoridades españolas dieron luz verde para la eutanasia, que Noelia recibirá este jueves 26 de marzo.
