El nuevo reglamento del Sistema Nacional de Rehabilitación Social, emitido por el presidente Daniel Noboa, introduce cambios estructurales en el sistema penitenciario ecuatoriano, incluyendo la creación de centros específicos para determinados tipos de infractores.
Entre las principales disposiciones se establece la implementación de cárceles diferenciadas para personas sancionadas por contravenciones de tránsito y para deudores de pensiones alimenticias. Estos centros formarán parte de un nuevo modelo de clasificación penitenciaria que busca ordenar la distribución de la población carcelaria según el tipo de infracción.
El reglamento también contempla la reorganización del sistema en tres tipos de centros: de privación provisional, destinados a personas en flagrancia o con sanciones de hasta 30 días; de rehabilitación social, para quienes cumplen penas mayores; y centros especializados para contraventores.
Otro de los puntos relevantes es la disposición de cobrar por el uso de grilletes electrónicos. Según el documento, el costo será definido con base en factores técnicos, financieros y la situación socioeconómica del usuario, además de incluir gastos de operación, mantenimiento y soporte.
No obstante, se prevé la posibilidad de exoneración del pago en casos de vulnerabilidad económica o cuando la persona padezca enfermedades catastróficas.
La normativa también establece niveles de seguridad mínima, media y máxima para clasificar a los internos, con el objetivo de mejorar el control y la gestión dentro de los centros penitenciarios.
Con estas medidas, el Ejecutivo busca reorganizar el sistema carcelario, optimizar recursos y aplicar un modelo más segmentado según el perfil de los infractores.

