El campo de la medicina metabólica experimenta un cambio significativo, donde los fármacos inyectables semanales, como los análogos del GLP-1 (Ozempic, Wegovy, Mounjaro), están comenzando a sustituir la cirugía bariátrica, que ha visto una disminución de más del 20%. Estos medicamentos imitan una hormona que reduce el apetito y ralentiza la digestión, permitiendo a muchos pacientes perder entre el 15% y el 20% de su peso corporal sin los riesgos asociados a la cirugía, lo que atrae a pacientes que anteriormente temían el quirófano.
¿Qué cambio se ha dado?
Este cambio ha permitido que pacientes antes no dispuestos a una cirugía accedan a tratamientos preventivos a través de fármacos, utilizando incluso estos medicamentos para prepararse para la cirugía y aumentar su seguridad. Sin embargo, el dilema sigue siendo la sostenibilidad del tratamiento farmacológico, ya que muchos pacientes tienden a recuperar el peso perdido al discontinuar el medicamento, a diferencia de la cirugía, que ofrece cambios anatómicos permanentes.
El futuro parece combinar ambos enfoques: medicamentos y cirugía, dependiendo del perfil metabólico de cada paciente. Aunque la cirugía bariátrica no desaparecerá, se considera el estándar para pacientes con obesidad mórbida o complicaciones graves. Por último, la disminución en la demanda de cirugías podría incentivar a las farmacéuticas a reducir los precios de los inyectables.
Para los pacientes, es fundamental entender que ninguna opción constituye una «solución mágica»; ambas requieren un compromiso con el cambio de estilo de vida y una supervisión médica continua, brindando por primera vez alternativas efectivas para mejorar la salud y el bienestar.
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