La empresa estatal Petroecuador aseguró que el país no enfrentará desabastecimiento de combustibles, a pesar de las complicaciones globales en la logística y el encarecimiento de los derivados por el conflicto en Oriente Medio.
Ecuador depende en gran medida de las importaciones, que cubren cerca del 70 % del consumo nacional, principalmente de diésel. Cada mes se requieren alrededor de 2,5 millones de barriles para abastecer al sector automotriz, la generación eléctrica y la industria.
Actualmente, el país cuenta con una reserva cercana a 1,9 millones de barriles almacenados en terminales, adquiridos mediante compras anticipadas. Esto ha permitido mantener el suministro en medio de un escenario internacional complejo.
Sin embargo, persisten factores que generan preocupación. La principal refinería del país opera aproximadamente al 40 % de su capacidad, lo que limita la producción interna y obliga a depender aún más de las importaciones.
Desde la estatal, su gerente ha señalado que el objetivo es incrementar la producción petrolera en las próximas semanas. La meta es alcanzar niveles cercanos a los 470 mil barriles diarios, aunque actualmente la producción ronda los 358 mil.
A nivel internacional, varios países enfrentan dificultades para asegurar combustibles debido a retrasos en envíos y al acaparamiento de derivados. Pese a este panorama, Petroecuador sostiene que la situación está bajo control y que el abastecimiento interno está garantizado.

