La eliminación del Mushuc Runa de la Copa Sudamericana trajo fuertes reclamos, que seguramente generarán consecuencias.
El “cuadro del ponchito” venció 2-1 a Independiente del Valle en el choque de vuelta, lo cual obligó a ir a los penales, pues en la idea los rayados se habían impuesto 1-0.
Precisamente ese resultado del IDV, conseguido en el décimo minuto de los adicionales, molestó a la dirigencia.
Contra el arbitraje
El presidente vitalicio del club, Luis Chango, normalmente ecuánime, esta vez perdió la cabeza.

“Simplemente robaron el partido, nada más”, dijo a los medios, cuando salía del estadio muy molesto.
“Robo descarado, descarado”, repitió, en referencia al tiempo de adición concedido, y al gol que forzó los penales.
Críticas
En la rueda de prensa posterior, Paúl Vélez, técnico del club local, y Renato Salas, director deportivo, tampoco ahorraron cuestionamientos.

Ambos hicieron referencias machistas en contra de la terna arbitral, encabezada por la brasileña Edina Alves.
El estratega ecuatoriano señaló que, para torneos internacionales, no está de acuerdo con que mujeres arbitren, y añadió que para eso existe el fútbol femenino.
Renato Salas fue aún más desafortunado, y señaló que las mujeres nunca sentirán lo que siente un hombre en un campo de juego, y por eso no deberían arbitrar estos partidos.

Añadió que, desde esa concepción mental, no tendrán la misma consideración para descifrar las jugadas.
Poco después, Vélez se retractó y pidió disculpas por sus expresiones, atribuyéndolas al calor de la eliminación. Pero por estos dichos, ambos podrían enfrentar sanciones drásticas.
Según el artículo 17 del Código Disciplinario de la Conmebol, este tipo de discriminación podría pagarse con suspensión de mínimo 5 partidos o un periodo de 2 meses, y una multa de 100.000 dólares.
