Personas privadas de la libertad de los centros penitenciarios de Tungurahua n.º 1 y Azuay n.º 1 culminaron sus estudios de bachillerato y educación superior como parte de los programas de formación impulsados en el sistema de rehabilitación social.
En el centro de Tungurahua, nueve internos obtuvieron el título de bachiller en Ciencias. Además, dos mujeres alcanzaron títulos universitarios: una se graduó como Licenciada en Educación Inicial por la Universidad Estatal de Milagro (Unemi) y otra obtuvo el título de Ingeniera en Turismo por la Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE. Durante la ceremonia, familiares y autoridades del SNAI y del Ministerio de Educación participaron en la entrega de los reconocimientos.
Por su parte, ocho personas privadas de la libertad del centro Azuay n.º 1 finalizaron el Bachillerato General Unificado gracias al trabajo conjunto entre el SNAI y la Unidad Educativa Semipresencial del Azuay. En el acto también se reconoció a los estudiantes con mejor rendimiento académico y la agrupación musical Son de Cinco, integrada por internos, participó con una presentación artística.
Las autoridades destacaron que la educación constituye una herramienta para fortalecer conocimientos, desarrollar habilidades y facilitar la construcción de un nuevo proyecto de vida durante el proceso de rehabilitación social.
