Las infecciones urinarias es un problema de salud muy frecuente y lo padecen la mayor parte de la población alguna vez en su vida, y las visitas al médico son anuales, sobre todo el gasto económico que lleva el tratamiento junto al diagnóstico. Un estudio que se realizó en Harvard Health Publishing ha recomendado distinguir o identificar qué tipo de infección es, lo cual permite acceder a un tratamiento más rápido y reducir el riesgo a complicaciones.
Uno de los factores riesgosos para los médicos, es el no recibir atención inmediata, y puede incrementar la probabilidad de que la infección invada los riñones, aumentando la gravedad del caso.

Prevención o estrategias
Para las mujeres mayores, una correcta crema vaginal ayuda a disminuir el riesgo de infecciones. Ya que atribuye un equilibrio a la flora bacteriana y reducir la sequedad vulvo-vaginal.
Las adolescentes, el mayor riesgo es con la actividad sexual y la higiene después del coito. Las investigaciones deducen que es recomendable orinar después de haber tenido intimidad con la pareja, y luego de esto, mantener una higiene adecuada, para que las baterías no acudan al tracto urinario.

Es importante identificar la infección urinaria no completa y la que, si requiere un tratamiento, ya que su tratamiento varía dependiendo del caso. La infección no compleja puede disminuir con tratamiento, mientras que la complicada requiere hospitalización.

