El esmalte semipermanente es una de las opciones más populares para quienes buscan uñas duraderas y con acabado perfecto. Sin embargo, dermatólogos alertan sobre los riesgos asociados con su uso frecuente. Aunque estos esmaltes proporcionan un acabado brillante y resistente, pueden afectar la salud de las uñas a largo plazo.
Uno de los principales problemas es el uso excesivo de limado y la eliminación de la cutícula, prácticas que pueden causar dermatitis por contacto y alergias. Según Héctor Pérez, dermatólogo oncólogo del Hospital Universitario Nacional, también hay un riesgo significativo derivado del uso de lámparas UV/LED para secar los esmaltes. Estas lámparas emiten radiación ultravioleta, lo que puede dañar la piel alrededor de las uñas y aumentar el riesgo de cáncer de piel, como el carcinoma de células escamosas. El riesgo de cáncer es comparable a exponerse al sol sin protector solar durante seis minutos al mediodía.
Otro de los problemas es la falsa sensación de protección que el esmalte semipermanente puede generar, haciendo que muchas personas recurran a este tratamiento de manera constante, debilitando la salud natural de las uñas. Aunque no se recomienda el uso frecuente de esmaltes semipermanentes, los expertos sugieren que estos pueden ser usados de manera ocasional, en eventos especiales, pero se debe priorizar el cuidado de las uñas con productos menos invasivos.
Los dermatólogos recomiendan optar por esmaltes tradicionales y mantener una rutina de cuidado adecuada, que incluya hidratación y descanso para las uñas entre aplicaciones. De esta forma, se puede evitar el daño prolongado y disfrutar de uñas saludables sin comprometer su bienestar.
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