Hace dos años, el dermatólogo de celebridades Dr. Paul Jarrod Frank empezó a notar algo inusual entre sus nuevos pacientes: personas felices por haber perdido peso, pero preocupadas por cómo se veían en el espejo.
Muchos llegaban tras usar medicamentos como Ozempic o Wegovy, que contienen semaglutida y han revolucionado el tratamiento para la obesidad. Sin embargo, junto con los kilos de más, también perdieron volumen facial, lo que les daba un aspecto más envejecido o cansado. Fue entonces cuando el Dr. Frank acuñó el término “rostro Ozempic”.
Hoy, más del 20% de sus pacientes usan fármacos GLP-1 como parte de un régimen de longevidad. Y con ellos, llega una nueva tendencia estética: rellenos dérmicos, estiramientos faciales y transferencias de grasa para devolverle al rostro lo que la balanza se llevó.
La ciencia sigue estudiando los efectos a largo plazo, pero en los consultorios estéticos, el “rostro Ozempic” ya es una realidad visible.


