El Gobierno de Rusia, bajo la presidencia de Vladímir Putin, ha decidido elevar el impuesto al valor agregado (IVA) del 20 % al 22 % a partir de enero de 2026, en un contexto de presión fiscal creciente y necesidad de financiar el gasto relacionado con la guerra contra Ucrania. Esta medida fiscal fue incluida en el proyecto presupuestario para 2026 presentado por el Ministerio de Finanzas ruso, que señaló que la recaudación adicional ayudará a cubrir las necesidades de defensa y seguridad, entre otros compromisos del Estado. Reuters+1
Según las autoridades rusas, el aumento de dos puntos porcentuales en el IVA —uno de los principales impuestos que nutre las arcas estatales— permitirá generar ingresos adicionales significativos para el presupuesto, mientras el país enfrenta un déficit creciente y mantiene una alta prioridad estratégica en el financiamiento de su “operación militar especial”, como el Kremlin denomina oficialmente el conflicto en Ucrania. SWI swissinfo.ch

Esta subida de impuestos se produce en medio de las sanciones internacionales y las dificultades económicas de Rusia, incluidas menores exportaciones energéticas y presiones inflacionarias. El aumento del IVA puede impactar el poder de compra de los ciudadanos y el costo de bienes y servicios, ya que es un impuesto al consumo que grava gran parte de la actividad económica doméstica. Anadolu Ajansı

La decisión refleja la estrategia del gobierno ruso de buscar mayores ingresos internos para sostener el gasto bélico y otros programas estatales, aun cuando analistas advierten sobre sus posibles efectos en la economía y el nivel de vida en un contexto de prolongado conflicto y bajo crecimiento económico.
