El triunfo del “NO” en la Consulta Popular y Referendo, realizados el pasado domingo, no preocupa al exvicepresidente de la República, Alberto Dahik.
En diálogo con “Punto de Orden”, advirtió que, de hecho, él votó de esa manera por el llamado a una Asamblea Constituyente, pues lo consideraba algo peligroso.
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Para Dahik, el mensaje del pueblo a la clase política es claro: hay que ponerse a trabajar.
No se necesita Constituyente
A su criterio, el actual gobierno no necesita de una nueva Constitución, para efectuar las transformaciones que tanta falta hacen.

Como ejemplo citó los acuerdos firmados con Estados Unidos, para combatir al crimen y al narcotráfico, y que permiten el intercambio de información clave, obtenida por satélites, y los sobrevuelos de los aviones “Orión”.
Lo mismo sucede, dijo, con la seguridad social y la legislación laboral, que requieren cambios urgentes para poner fin al déficit y atraer inversión extranjera.
Dahik advirtió que uno de los grandes objetivos del presidente Noboa, debe ser atender la situación económica del Estado, tomando en cuenta que hay una grave crisis fiscal, y pagos atrasados que superan los 5.000 millones de dólares.
De ahí que el régimen debe afrontar problemas como los subsidios, en especial el de las pensiones del IESS.
Constituyente era un peligro
Al evaluar los resultados de la Consulta Popular y Referendo, el exmandatario precisó que, de haber triunfado el “Sí”, había un riesgo muy alto de que el correísmo logre mayoría en una eventual Asamblea Constituyente.
De haber ocurrido así, de seguro habría puesto al presidente Noboa “de rodillas”, a cambio de conseguir las dos terceras partes de los votos que se necesitaban para aprobar los artículos.
Dahik dejó en claro que no se puede establecer un llamado a una nueva Constitución, sin un diálogo con toda la sociedad.
Incluso si milagrosamente se aprobaba una nueva Carta Política, persistía el peligro de que sea rechazada en el referendo final, lo que había significado la pérdida de 2 años, y de enormes recursos económicos.

