Seis países latinoamericanos firmaron una declaración conjunta durante la cumbre del Mercosur en Foz de Iguazú, Brasil, en la que exigieron al régimen de Maduro el restablecimiento del orden democrático y el respeto irrestricto a los derechos humanos en Venezuela.
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El documento, suscrito el sábado por los presidentes de Argentina (Javier Milei), Paraguay (Santiago Peña), Panamá (José Raúl Mulino) y autoridades de ECUADOR, Bolivia y Perú, expresó una profunda preocupación por la grave crisis migratoria, humanitaria y social en Venezuela. Además, instó a la liberación inmediata de los presos políticos y a la garantía del debido proceso legal y la integridad física de todos los ciudadanos privados arbitrariamente de su libertad.

La declaración, difundida por el gobierno paraguayo, no fue firmada por Brasil ni por Uruguay. El texto, debatido durante la cumbre semestral, evitó cualquier referencia a Estados Unidos o al despliegue militar estadounidense en el Caribe, adoptando un tono más moderado que el defendido por algunos de los líderes presentes.
El contexto de la crisis venezolana estuvo presente en los debates de la cumbre. Venezuela, suspendida del Mercosur por incumplir los compromisos democráticos del bloque, enfrenta una situación marcada por el éxodo masivo de ciudadanos, la persistencia de presos políticos y denuncias de violaciones a los derechos humanos. La declaración conjunta de los seis países hizo hincapié en la necesidad de liberar a todos los detenidos por motivos políticos y de garantizar el respeto al debido proceso.
Casi en paralelo al desarrollo de la cumbre, Estados Unidos interceptó y confiscó un buque sancionado frente a las costas de Venezuela, según informaron funcionarios estadounidenses a la agencia de noticias Reuters.

