La propuesta del gobierno de Daniel Noboa, de incrementar el IVA del 12 al 15% es la mejor alternativa para cubrir la brecha fiscal y financiar el conflicto armado interno.
Así lo señaló el reconocido analista económico, Walter Spurrier, en diálogo con “Punto de Orden”.
Spurrier advirtió que la lucha contra las bandas criminales será larga, y la única forma de garantizar recursos sería mediante el reajuste del IVA. Además, permitiría el ingreso de dinero de forma inmediata, y en vista que no se aplica a productos básicos, tendría un impacto mínimo en las clases sociales bajas.
Para el experto, las alternativas que plantean ciertos bloques en la Asamblea Nacional no llevan a ninguna parte, y más bien causan incertidumbre. Por ejemplo, proponer un impuesto a las utilidades de la banca encarecería el crédito para el sector productivo, y subir el Impuesto a la Salida de Divisas cortaría toda inversión extranjera.
Spurrier advirtió que el gobierno debe recortar el gasto corriente, lo cual, sumado al posible incremento del IVA, aliviaría en algo el problema, aunque no lo solucionaría del todo.
El analista explicó que Ecuador ha estado viviendo de créditos internacionales, pero ya no hay más. Por tanto, la única manera de evitar una contracción es fomentando las actividades productivas. Algo muy difícil, tomando en cuenta que la minería sufre demasiadas trabas.
No es mejor la situación en el ámbito petrolero, dijo. Tanto así, que se pretende cerrar el único campo con posibilidades de aumentar la producción, que es el ITT.
Por ello considera fundamental buscar algún tipo de moratoria, que impida el cierre de sus pozos.
Spurrier lamentó que la consulta popular, que resolvió el cierre del campo ITT, se basara en una pregunta engañosa, aceptada por la Corte Constitucional por su compromiso con los “activistas” ambientales.
Hay que focalizar subsidios
Adicionalmente, el analista coincidió en la necesidad de focalizar los actuales subsidios, que tanto le cuestan al Estado.
A su criterio, el gobierno debe fijar los precios de la gasolina y el diésel en niveles internacionales, y únicamente brindar un aporte a los transportistas, a fin de que no tengan que incrementar los pasajes.
En cuanto al gas, la solución sería regalar un cilindro por mes a los beneficiarios del bono de desarrollo humano.
En conjunto hablamos de un ahorro de 2.000 millones de dólares por año, que tanta falta le hacen al Estado.
