Un estudio reciente de la Universidad de Harvard y otras instituciones internacionales ha revelado que el consumo regular de té verde y té blanco, ricos en flavonoides, puede contribuir a un envejecimiento más saludable. Estos compuestos naturales, presentes en diversas plantas, poseen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que ayudan a reducir el riesgo de fragilidad, deterioro físico y mental en adultos mayores.
Los investigadores analizaron datos de más de 86,000 personas durante 24 años y encontraron que las mujeres con mayor ingesta de flavonoides tenían un 15% menos de riesgo de fragilidad, un 12% menos de deterioro físico y un 12% menos de problemas de salud mental. En los hombres, se observó una mejora significativa en la salud mental.
Además del té, otros alimentos ricos en flavonoides incluyen frutas como manzanas, naranjas y bayas, así como verduras como el brócoli y la cebolla. Incorporar estos alimentos en la dieta diaria puede ser una estrategia sencilla y efectiva para promover la salud a largo plazo.



