El toque de queda que regía en nueve provincias y tres cantones de Ecuador terminó oficialmente la madrugada de este lunes 18 de mayo, luego de 15 días de operativos ejecutados por policías y militares en distintas zonas del país.
Durante la medida de seguridad, las autoridades reportaron 2 973 detenidos. De ese total, 671 personas estarían presuntamente vinculadas a grupos de delincuencia organizada, mientras que los demás fueron aprehendidos por incumplir el toque de queda y por otros delitos detectados durante los controles.
Según cifras oficiales, entre el 3 y el 17 de mayo también se decomisaron 366 armas de fuego, 2,51 toneladas de droga y 47 914 galones de combustible. Además, las fuerzas de seguridad recuperaron 97 vehículos y 158 motocicletas.
En ciudades como Quito y Guayaquil, policías y militares mantuvieron operativos de control de armas, municiones y explosivos hasta las últimas horas de vigencia de la restricción. En algunos sectores incluso se utilizaron drones de largo alcance para reforzar la vigilancia aérea.
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó que el toque de queda no será extendido. No obstante, señaló que el estado de excepción continuará vigente hasta finales de mayo en las provincias de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos, además de varios cantones focalizados.
Representantes de los sectores turístico y nocturno manifestaron su preocupación por las pérdidas económicas registradas durante las restricciones y esperan que no se adopten nuevas medidas similares en las próximas semanas.

