Un panel de expertos internacionales analizó los tratamientos adicionales más populares que se ofrecen en las clínicas de fertilidad de todo el mundo. El estudio, diseñado para dar claridad a los pacientes, evaluó si estos «extras» realmente resultaban en un mayor número de nacimientos sanos. El resultado fue desalentador: para la mayoría de los casos, la evidencia es insuficiente o nula, lo que sugiere que se están cobrando sumas considerables por técnicas que no están respaldadas por la ciencia.
Los afectados son, principalmente, parejas y personas que ya enfrentan una carga emocional y económica enorme. El problema surge en el momento de la consulta, cuando se presentan estos tratamientos como una «inversión extra» para asegurar el éxito. Según la revisión, estos procedimientos se han vuelto tan comunes que muchos pacientes los ven como obligatorios, cuando en realidad deberían ser la excepción.
El costo emocional y financiero
El «dolor» en este caso es doble:
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Costo Económico: Muchos de estos añadidos pueden aumentar el precio de un ciclo de FIV en miles de dólares.
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Falsa Esperanza: Cuando un tratamiento «añadido» no funciona, el impacto emocional es mucho más profundo, ya que el paciente siente que, incluso haciendo «todo lo posible», falló.

La solución que proponen los expertos no es eliminar estas técnicas para siempre, sino cambiar la forma en que se ofrecen:
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Transparencia total: Las clínicas deben informar claramente que estos procedimientos son experimentales y que no hay garantía de que mejoren las tasas de éxito.
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Personalización real: Solo ofrecer añadidos cuando exista una razón clínica específica y probada para ese paciente en particular, no como un «paquete estándar» para todos.
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Priorizar lo básico: La ciencia recuerda que un buen laboratorio de embriología y un protocolo estándar sólido siguen siendo los factores más determinantes.
¿Qué añadidos están en la mira?
Entre los procedimientos analizados que mostraron poca o ninguna evidencia de mejora en las tasas de nacimiento para la población general se encuentran:
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Cribado genético preimplantacional (PGT-A): En pacientes jóvenes o sin antecedentes específicos.
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«Pegamento» embrionario (EmbryoGlue): Sustancias que prometen ayudar a la adhesión.
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Inmunoterapia: Tratamientos para «reducir el rechazo» del embrión por parte de la madre.
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Scratching endometrial: Una pequeña lesión provocada en el útero para favorecer la implantación.
El consejo de los expertos
Antes de aceptar cualquier «añadido», los especialistas recomiendan hacer tres preguntas clave al médico:
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¿Existe evidencia de nivel 1 (estudios aleatorios) de que esto aumente mi probabilidad de tener un bebé sano en casa?
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¿Cuáles son los riesgos asociados a este procedimiento específico?
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¿Cuánto costará esto adicionalmente y qué pasa si no lo hacemos?
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