Los precios internacionales del petróleo registraron una caída significativa este martes, luego de unas declaraciones del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, que relajaron la tensión en torno a las sanciones a Irán. Trump aseguró que China podrá continuar comprando crudo iraní, un mensaje que el mercado interpretó como una reducción en el riesgo geopolítico en Medio Oriente.
A las 13:50 GMT, el crudo Brent del Mar del Norte, referencia internacional, retrocedía un 4,50 % para ubicarse en 68,26 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referente estadounidense, bajaba un 4,60 % hasta los 65,34 dólares por barril.
La afirmación de Trump contrasta con la política de sanciones impuesta durante su mandato, que incluía duras restricciones al comercio con Irán, especialmente en el sector petrolero. Esta nueva postura podría interpretarse como un gesto hacia una mayor flexibilidad en las relaciones comerciales entre las potencias, y al mismo tiempo, una señal de alivio ante posibles restricciones en la oferta global.
La respuesta del mercado fue inmediata: los inversores comenzaron a prever un aumento en el suministro global de petróleo, lo que presionó a la baja los precios. En un entorno ya volátil por la incertidumbre económica mundial, cualquier señal de alivio en la oferta suele tener un efecto bajista.

Expertos advierten que si las compras de petróleo iraní por parte de China se consolidan como una tendencia respaldada políticamente, podría cambiar la dinámica del mercado en los próximos meses, debilitando los efectos de las sanciones occidentales sobre Teherán.



