El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se reúne este viernes 17 de octubre en Washington con su homólogo estadounidense, Donald Trump, la tercera vez este mismo año, esta vez con la pretensión de obtener un acuerdo por el que Estados Unidos envíe a Ucrania, nuevos sistemas de misiles Patriot y Tomahawk, misiles de crucero subsónico de gran alcance, altamente preciso, de origen estadounidense
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Sin embargo, en una llamada telefónica este jueves 16, el presidente ruso Vladímir Putin le indicó a Trump que «no le gusta la idea» y se trata de una línea roja para Moscú, ya que Kiev obtendría la capacidad de golpear en profundidad a Rusia.
En una comparecencia tras la conversación con el líder ruso, Trump explicó sus reticencias a entregar a Ucrania misiles Tomahawk ante la negativa de Putin a hacerlo, con quien ha acordado reunirse en Budapest, Hungría.
La seguridad puede ser garantizada si todo lo que se ha acordado, también aquí en Washington, es aplicado», ha reseñado Zelenski, quien agregó que Putin «no es más valiente que Hamás».

Zelenski considera que «la verdadera disposición de Rusia para la paz no depende de las palabras, ya que Putin nunca ha estado falto de ellas, sino en el cese de los ataques y la muerte.
El papel de los Tomahawks
Zelenski considera que la llamada de dos horas de Putin a Trump pidiendo «renovar el diálogo» es una respuesta a la posibilidad del envío de misiles Tomahawks a Ucrania y los peligros que atañe para el Kremlin. Desde que asumió el cargo en enero, Trump ha amenazado regularmente con tomar medidas contra Rusia, pero luego las ha pospuesto hasta ponerse de acuerdo con Putin.
