Mónica Luzárraga y Gabriela Rivadeneira, en conflicto (Foto: rrss)
Surgen nuevas discrepancias dentro de la Revolución Ciudadana.
Mónica Luzárraga, quien aparecía como posible candidata a la Alcaldía de Guayaquil, decidió buscar nuevos rumbos. Algo que al correísmo no le agradó.
Otra tienda política
El correísmo, amparado en el Movimiento AMIGO, debido a la suspensión dispuesta por el Tribunal Contencioso Electoral, decidió finalmente lanzar a Juan Pablo Molina.
Luzárraga, supuestamente, recibió la invitación para encabezar la lista de aspirantes a las concejalías, pero finalmente desistió. Después fue propuesta por el Partido Socialista, y por último fue candidatizada por la alianza conformada por Pachakutik, Unidad Popular y el movimiento Futuro 20.
El anunció cayó mal en las filas de la RC5, ahora AMIGO. La presidenta del movimiento, Gabriela Rivadeneira, acusó a Luzárraga de “romper la unidad”, y lanzó sus sospechas.
“Hace pocas semanas Mónica había aceptado ser candidata en contra del Gobierno. Ayer nos mandó un mensaje rompiendo la unidad, y hoy también rompe su acuerdo con el PSE”, escribió en “X”.
Según Rivadeneira, “en lugar de aceptar ser la concejala de la unidad, decidió ser la candidata chimbadora (muy mal asesorada). Deja en duda si esta decisión es en acuerdo con el Gobierno”.
