El número de víctimas mortales por el aluvión registrado en la parroquia Guadalupe, en la provincia de Zamora Chinchipe, aumentó a seis este domingo 5 de julio, luego de que los equipos de rescate localizaran un nuevo cuerpo entre el lodo y los escombros. Además, ocho personas permanecen desaparecidas, mientras las autoridades advierten que la cifra de afectados podría incrementarse conforme avanzan las labores de búsqueda.
Ante la magnitud de la emergencia, el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Provincial declaró el estado de emergencia en toda Zamora Chinchipe. En la sesión extraordinaria participaron el ministro de Transporte y Obras Públicas, Roberto Luque, y la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, quienes coordinaron las acciones para atender a las comunidades afectadas.
Los sectores de Santa Isabel y Cantzama, donde viven cerca de un centenar de familias, fueron los más golpeados por el deslave. El agua y el lodo destruyeron viviendas, cultivos de cacao, plátano y yuca, además de afectar criaderos de ganado, aves y truchas. En estas comunidades, donde el turismo comunitario también representaba una importante fuente de ingresos, varios emprendimientos quedaron completamente sepultados.
En la zona trabajan más de 50 policías, 64 militares, personal médico, veterinarios y rescatistas, apoyados con maquinaria pesada para remover los escombros. Hasta el momento, 38 personas han sido trasladadas a casas de salud y 27 permanecen en el albergue habilitado en la escuela de Guadalupe, mientras otros damnificados se refugian en viviendas de familiares.
Entre las personas desaparecidas continúa la gobernadora de Zamora Chinchipe, Ivonne Panchi, quien se encontraba realizando una inspección en las zonas afectadas por el desbordamiento del río cuando ocurrió el aluvión. Paralelamente, voluntarios mantienen la preparación diaria de entre 1.500 y 1.700 raciones de alimentos para rescatistas y familias damnificadas.
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