En la Asamblea Nacional se quiere imponer una norma: legislador que se desafilie del partido o movimiento que auspició su candidatura, perderá automáticamente el cargo.
El tema forma parte del proyecto de reformas a la Ley Orgánica de la Función Legislativa, que la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional aprobó para primer debate.
El objetivo es poner fin a los “camisetazos”, como se denomina a los cambios de tiendas políticas.
Pero la propuesta genera polémica, y por ello fue votada por separado.
Las reformas establecen claramente que el parlamentario que se desafilien ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), del partido o movimiento político con el cual llegaron a la Asamblea, perderán de inmediato sus funciones.
Los promotores del cambio son las bancadas de la Revolución Ciudadana y el Partido Social Cristiano, que han sufrido varias bajas en las últimas semanas: 3 la primera y 2 la segunda.
Según los impulsores de la reforma, los legisladores “con precio” son los que incurren en la figura de transfuguismo político, más conocido como “camisetazo”.
El correísmo quiere ir más allá, y incluso plantea en sanciones más fuertes que la destitución.

