Bolivia y Chile dieron un paso significativo en su relación bilateral al retomar el diálogo político tras más de seis décadas sin relaciones diplomáticas plenas.
El acercamiento se concretó con una reunión oficial en La Paz entre el canciller boliviano Fernando Aramayo y su homólogo chileno Francisco Pérez Mackenna, luego de un primer encuentro protocolar en el paso fronterizo Chungará–Tambo Quemado.
Ambas delegaciones calificaron el encuentro como un avance hacia un diálogo “directo, franco y constructivo”, enfocado en áreas clave como la integración económica, la conectividad, la seguridad y la cooperación bilateral.
Uno de los resultados concretos de la jornada fue la firma de un acuerdo de servicios aéreos, destinado a mejorar la conectividad entre ambos países. Además, se decidió restablecer el Mecanismo de Consultas Políticas al más alto nivel, con el objetivo de dar continuidad a las conversaciones.
La agenda también incluyó temas como inversiones, turismo, migración, lucha contra el crimen organizado, minerales estratégicos e integración cultural y académica, marcando un enfoque pragmático centrado en beneficios mutuos.

Aunque el trasfondo histórico, incluyendo la demanda marítima boliviana y disputas como el caso del Silala sigue presente, las autoridades optaron por priorizar una agenda orientada al futuro.
Desde Santiago, el presidente José Antonio Kast respaldó el acercamiento y expresó su intención de visitar Bolivia próximamente para fortalecer las relaciones con su par boliviano.
Bolivia y Chile no mantienen relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1962, salvo un breve periodo entre 1975 y 1978. Sin embargo, ambos países han sostenido vínculos consulares y comerciales.
Este nuevo acercamiento es considerado por ambas naciones como un hito clave que podría abrir el camino hacia un eventual restablecimiento pleno de relaciones diplomáticas.
