El modo avión fue diseñado originalmente para evitar interferencias con los sistemas de comunicación durante los vuelos. Sin embargo, con el paso del tiempo muchos usuarios comenzaron a utilizar esta función también cuando cargan el celular, con la idea de acelerar la carga de la batería.
Al activar el modo avión el teléfono desactiva varias conexiones inalámbricas como la red móvil, el WiFi, el Bluetooth y en algunos casos el GPS. Esto reduce el consumo de energía del dispositivo mientras está conectado al cargador, lo que puede ayudar a que la batería se recargue ligeramente más rápido.

Especialistas en tecnología señalan que la diferencia en la velocidad de carga no suele ser muy grande, pero sí puede ser útil en momentos en los que se necesita recuperar batería en poco tiempo. Además, al reducir las funciones activas del teléfono, el dispositivo también puede generar menos calor durante el proceso de carga.
Sin embargo, el modo avión no es una solución milagrosa. Factores como el tipo de cargador, la capacidad de la batería, el cable utilizado y la tecnología de carga rápida del dispositivo tienen un impacto mucho mayor en la velocidad de carga.
Los expertos recomiendan utilizar cargadores originales o certificados y evitar usar aplicaciones pesadas mientras el teléfono está cargando. En ese sentido, el modo avión puede ser una herramienta adicional para optimizar la carga, pero no sustituye las buenas prácticas para cuidar la batería del dispositivo.
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