El denominado caso Progen, o caso Apagón, continúa en fase de investigación previa, según confirmó la Fiscalía. Hasta el momento, no hay personas procesadas ni se han formulado cargos.
La indagación penal por presunto peculado se abrió hace cinco meses, tras el escándalo por el fallido contrato entre Celec y la empresa estadounidense Progen, que debía instalar equipos de generación termoeléctrica en las centrales de Quevedo y Salitral.
La Contraloría General del Estado determinó un perjuicio económico de USD 100 millones para el Estado.
Como parte de la investigación, la Fiscalía ejecutó dos jornadas de allanamientos. La primera ocurrió el 28 de julio, cuando agentes policiales ingresaron a 12 domicilios en tres provincias.
Entre los inmuebles allanados estuvo la vivienda de Fabián Calero, entonces gerente subrogante de Celec. Además, los operativos incluyeron oficinas de Termopichincha, Empresa Eléctrica Quito, Cenace, Celec y Electroguayas. Durante estas acciones, las autoridades incautaron celulares y computadoras.
El 28 de agosto, la Fiscalía realizó una segunda ronda de allanamientos en Quito, Samborondón y Guayaquil. Entre los objetivos constaron las viviendas del exministro de Energía, Antonio Goncalves, del exviceministro de Electricidad, Rafael Quintero, y un estudio jurídico.

En estos procedimientos también se levantaron dispositivos electrónicos, que forman parte de la evidencia del caso.
Pese a las diligencias ejecutadas, la investigación sigue bajo reserva. Fuentes vinculadas al proceso indicaron que aún no se ha realizado la audiencia para la apertura legal de los celulares y computadores incautados.
Por esta razón, no se ha ordenado la extracción ni el peritaje de la información, un paso clave para determinar responsabilidades dentro del proceso penal.

