Los centros operaban sin autorización (Fotos: AMC Quito)
La Agencia Metropolitana de Control de Quito (AMC), clausuró tres centros clandestinos de rehabilitación para personas con problemas de alcoholismo y drogodependencia.
Los mismos estaban ubicados en Calderón, Yaruquí y Pifo.
Irregularidades
En estos lugares se detectaron menores de edad, una persona con orden de captura, una persona sin vida, y condiciones que evidenciaron vulneraciones a los derechos de los internos.
Durante el operativo más reciente, la AMC intervino un centro de rehabilitación clandestino en el sector de San José de Morán, en Calderón, norte de Quito.
En el sitio intervenido había hacinados 44 internos: 33 hombres y 11 mujeres.
Entre ellos había dos menores de edad, quienes fueron entregados a sus representantes con apoyo de la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen).
Durante la intervención, también se identificó a una interna que registraba una orden de captura, por lo que fue aprehendida en el lugar.
Persona fallecida
En la parroquia rural de Yaruquí, la AMC clausuró otro centro de rehabilitación en coordinación con la Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada (ACESS), el Ministerio de Salud Pública y la Policía Nacional.

Horas antes de la inspección, el lugar fue intervenido por la Policía Nacional tras una alerta, por la presencia de una persona sin signos vitales. Las causas del fallecimiento están en investigación.
Durante el control se verificó la presencia de 17 personas internadas, entre ellas tres menores de edad, dos adultos mayores y una con afecciones de salud mental.
En otro operativo ejecutado en Pifo, se intervino un centro donde se halló a 40 personas, de las cuales siete eran menores de edad. Varios de los internos permanecían encerrados en un galpón con cadenas y candados en las puertas.
Además, se encontraron esposas, cinco pistolas eléctricas, un arma blanca y cigarrillos de contrabando.
Según el Código Municipal, los responsables de centros de rehabilitación que operen sin permisos podrían enfrentar multas de hasta 8 salarios básicos, es decir 3.856 dólares.
En 2024, la AMC clausuró 10 de estos centros de rehabilitación clandestinos. En 2025, la cifra subió a 24, mientras en lo que va de 2026, ya se han clausurado 6.

