El senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, de 39 años, murió este lunes 11 de agosto. Permaneció dos meses hospitalizado por las heridas que sufrió en un atentado el 7 de junio en Bogotá. Su esposa, María Claudia Tarazona, confirmó la noticia con un emotivo mensaje en redes: “Descansa en paz, amor de mi vida, yo cuidaré de nuestros hijos”.
Uribe Turbay, figura destacada del partido Centro Democrático y uno de los favoritos de la derecha para las elecciones presidenciales de 2026, estuvo internado en la clínica Fundación Santa Fe. Allí recibió varias cirugías. Aunque tuvo algunas mejoras, el sábado sufrió una hemorragia en el sistema nervioso central que lo llevó a un estado crítico.
Tres días de luto en Bogotá
El alcalde Carlos Fernando Galán decretó tres días de duelo. Recordó a Uribe como concejal, secretario de Gobierno y senador. “Miguel le sirvió a Bogotá y trabajó por una ciudad mejor”, escribió Galán, hijo de Luis Carlos Galán, asesinado en 1990 durante su campaña presidencial.
En el Capitolio Nacional, la bandera de Colombia ondea a media asta desde la mañana. El féretro será velado en una capilla ardiente en el Senado hasta el miércoles 13 de agosto.

Reacciones y condena a la violencia
Líderes políticos lamentaron su muerte. El expresidente Álvaro Uribe Vélez escribió: “El mal todo lo destruye, mataron la esperanza. Que la lucha de Miguel sea luz que ilumine el camino correcto de Colombia”. También expresaron sus condolencias la vicepresidenta Francia Márquez y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
El Gobierno de Ecuador envió un mensaje de solidaridad y rechazó toda forma de violencia política.
El atentado y su impacto
El 7 de junio, mientras encabezaba un mitin en el barrio Modelia, Uribe recibió dos disparos en la cabeza y uno en la pierna izquierda. La Policía investiga el caso y sospecha que disidencias de las FARC ordenaron el ataque.
Este crimen revive recuerdos de la violencia política que marcó a Colombia en las décadas de 1980 y 1990. La vida de Uribe también estuvo ligada a esa historia. En 1991, su madre, la periodista Diana Turbay, murió durante un operativo de rescate. La mantenían secuestrada por orden de Pablo Escobar.
Un legado interrumpido
Miguel Uribe Turbay deja un hijo pequeño y tres hijas adolescentes, hijas de su esposa a quienes consideraba propias. María Claudia Tarazona lo despidió con palabras que reflejan su amor y dolor: “Nuestro amor trasciende este plano físico. Espérame, que cuando cumpla mi promesa con nuestros hijos, iré a buscarte y tendremos nuestra segunda oportunidad”.
Para muchos, Uribe se convierte en símbolo de una lucha inconclusa contra la violencia que sigue golpeando al país.

