Colombia declaró oficialmente la llegada del fenómeno de El Niño y anunció medidas para prevenir un posible déficit eléctrico. Las autoridades advierten que el evento podría reducir las lluvias y afectar las reservas de agua.
Andrés Herkrath Sanclemente, director del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), confirmó que se cumplen las condiciones técnicas para declarar el inicio del fenómeno en el país.
Según el funcionario, existe un 83 % de probabilidad de que El Niño se mantenga al menos hasta marzo de 2027. Además, advirtió que el evento podría alcanzar una intensidad fuerte a muy fuerte.
Las autoridades prevén lluvias por debajo de los niveles habituales durante octubre y noviembre. El déficit de precipitaciones podría acentuarse en diciembre, especialmente en las regiones Andina, Pacífica y Caribe.
Ante este escenario, el Gobierno colombiano fijó el 30 de noviembre como plazo para que alcaldías y gobernaciones actualicen sus planes de contingencia. Las entidades deberán identificar fuentes alternativas de agua y coordinar la respuesta ante posibles emergencias.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) coordinará el seguimiento de estas medidas. Su director, David Tamayo, indicó que la institución recopilará información de distintas entidades para facilitar la atención de eventuales emergencias.
En el sector energético, la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, anunció un plan para reducir el riesgo de desabastecimiento eléctrico. La estrategia contempla el ahorro de energía, la disponibilidad de combustibles y gas, el funcionamiento de centrales térmicas y el aprovechamiento de la capacidad de generación existente.
El plan también incluye incentivos para los usuarios que reduzcan su consumo eléctrico en más de un 10 % respecto de su meta. Además, busca reforzar la generación térmica y proteger las reservas de los embalses.
Otra medida corresponde al decreto 1491, del 6 de octubre. La norma permite que las plantas térmicas recurran a distintos proveedores cuando determinadas contingencias pongan en riesgo la confiabilidad del sistema eléctrico.
El Gobierno espera adoptar las medidas necesarias antes del 31 de diciembre para prevenir posibles apagones. Colombia depende en gran parte de la generación hidroeléctrica, por lo que la reducción de las lluvias puede disminuir las reservas de los embalses y aumentar la presión sobre las centrales térmicas.
Por su parte, el ministro de Ambiente, Fabio Arjona, señaló que su cartera apoyará a las regiones en la protección de las fuentes de agua y los ecosistemas. También impulsará acciones para prevenir incendios forestales y reducir los efectos del fenómeno sobre la producción agrícola.

