Investigadores de la University of Queensland señalan que la alimentación puede influir directamente en la capacidad del organismo para defenderse de enfermedades. Según sus hallazgos, ciertos nutrientes presentes en alimentos cotidianos ayudan a fortalecer el sistema inmunológico, mientras que otros hábitos alimentarios pueden debilitarlo.
El sistema inmune funciona como una red compleja de células y moléculas que protegen al cuerpo frente a virus, bacterias y otros agentes externos. Para que esta defensa funcione correctamente, el organismo necesita vitaminas, minerales, proteínas y antioxidantes que se obtienen principalmente a través de la dieta.
Alimentos que ayudan a fortalecer las defensas
Frutas ricas en vitamina C
Naranjas, mandarinas, kiwi o limón aportan vitamina C, un nutriente clave para estimular la producción de glóbulos blancos, fundamentales en la respuesta inmunológica.
Verduras de hoja verde
Espinaca, brócoli o acelga contienen vitaminas A, C y antioxidantes, que ayudan a reducir procesos inflamatorios y fortalecen las células del sistema inmune.
Alimentos fermentados
Productos como yogur, kéfir o chucrut contienen probióticos, microorganismos beneficiosos que ayudan a mantener equilibrada la microbiota intestinal, un factor importante para la inmunidad.

Frutos secos y semillas
Almendras, nueces y semillas de girasol aportan vitamina E, zinc y grasas saludables, nutrientes que contribuyen a proteger las células frente al daño oxidativo.
Pescados grasos
Salmón, sardinas o atún contienen ácidos grasos omega-3, que ayudan a regular la inflamación y apoyan el funcionamiento del sistema inmunológico.
Lo que conviene evitar
Los investigadores advierten que algunos alimentos, cuando se consumen con frecuencia, pueden afectar negativamente las defensas del organismo.
Entre ellos destacan:
- Exceso de azúcar refinada
- Bebidas azucaradas
- Alimentos ultraprocesados
- Consumo excesivo de alcohol
Estos productos pueden alterar la microbiota intestinal, aumentar la inflamación y dificultar la respuesta del sistema inmunológico frente a infecciones.
Los expertos de la University of Queensland recuerdan que la alimentación es solo una parte del cuidado del sistema inmunológico. Factores como el descanso adecuado, la actividad física regular y el manejo del estrés también influyen en la capacidad del cuerpo para enfrentar enfermedades.
Adoptar una dieta variada, rica en alimentos naturales y baja en productos ultraprocesados puede ser una de las estrategias más simples para fortalecer las defensas y proteger la salud a largo plazo.
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