Luego del castigo, el antisocial fue entregado a la Policía (Foto: rrss)
Cada vez son más los barrios y comunidades, que deciden enfrentar por sus propios medios a la delincuencia.
Y la indignación es tan grande, que los hampones atrapados reciben un merecido castigo.
Por cuatrero
El caso más reciente ocurrió en la comunidad de Colatóa, provincia de Cotopaxi.
Varios sujetos, a bordo de un vehículo, recorrían la zona para robar los borregos que encontraban sin vigilancia.
Pero esta vez los campesinos estaban preparados, y lograron capturar a uno de los delincuentes y a su vehículo. Sus compinches, aterrados, escaparon.
El ladrón fue duramente castigado por los comuneros, que además le exigieron delatar a sus cómplices, para que la Policía los capture.
Adicionalmente, el vehículo fue destruido.
El aviso es tajante: el próximo ladrón no saldrá con vida.

