La Conaie busca la forma de exigir al Gobierno Nacional, para que acepte sus exigencias. Y como mecanismo de presión, recurre a amenazas de tomarse Quito.
Para el analista Hernán Pérez Loose, es un recordatorio de lo que sucedió durante los regímenes de Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez, que cayeron justamente por las protestas indígenas.
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A su criterio, ese es el verdadero objetivo del movimiento: tumbar al presidente Noboa.
Crisis constitucionales
En entrevista concedida a Teleamazonas, Pérez cuestionó que Marlon Vargas, presidente de la Conaie, se ufane de los “golpes de Estado” que dieron en su momento, como si fuera motivo de orgullo haber provocado crisis constitucionales.

El analista estimó que aquellas jornadas significaron un daño a la democracia, algo que quieren repetir ahora. Sin embargo, estimó que la gran diferencia es que el Parlamento, que en esos gobiernos estaba en contra, esta vez ya no es un factor de desestabilización.
Además, dijo, hay muy poco respaldo al paro en el resto del país, prueba de que los indígenas ya no gozan de la misma credibilidad.
La prueba está en el número de representantes de Pachakutik, el brazo político de la Conaie, que actualmente tiene apenas el 5% de votos, precisamente por culpa de ciertos líderes.

