Una nueva muerte violenta sacudió a Quito durante los primeros días de enero. La noche del martes 6, la Policía encontró el cuerpo sin vida de un adulto mayor dentro de la cajuela de un taxi en el sector de Pusuquí, al norte de la ciudad.
Según informó la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (Dinased), la víctima tenía alrededor de 70 años y estaba envuelta en una cobija. Tras las primeras diligencias, las autoridades detuvieron a dos personas para investigaciones.
De acuerdo con la información preliminar, el adulto mayor vivía en San Juan de Calderón junto a su conviviente, una mujer de 31 años, y la hija de ella, de cinco años. En ese inmueble se habría producido una riña, en la que participó un ciudadano extranjero, quien presuntamente atacó a la víctima con un arma blanca.
Luego del crimen, el sospechoso trasladó el cuerpo en un taxi hasta Pusuquí, acompañado por la mujer y la menor. Sin embargo, el vehículo sufrió una avería y no pudo continuar la marcha. Posteriormente, la mujer se trasladó con su hija hasta la vivienda de un familiar, mientras el ciudadano extranjero regresó al lugar donde ocurrió el ataque.
Tras un operativo policial, ambos fueron localizados y puestos a órdenes de la justicia. Aunque aún no se ha determinado el vínculo exacto entre los implicados, la Policía no descarta que se trate de un crimen pasional.
Este caso se suma a otro hecho violento registrado días antes en Calderón, donde fue hallado sin vida un conductor de aplicaciones de transporte, lo que mantiene en alerta a las autoridades de la capital.
También te podría interesar:
Agente de la ATM resultó herido tras ser arrollado por un chofer agresivo en la Garzota

